Opinión

Cara a cara

El Deber 22/7/2018 04:05

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Quedó chico el patio colonial con aljibe al centro de la casa del patricio Melchor Pinto. Lo desbordaron la gente y sus afectos para arropar el festejo de los jóvenes 25 años de Contrapunto, exponentes musicales que con talento y apasionada entrega convirtieron su arte en una manifestación de altísima calidad reconocida incluso más allá de nuestras fronteras. En el mismo lugar, entre discos, plaquetas, trofeos, trajes y fotografías, una sencilla pero bien lograda exposición recrea desde 1993 la trayectoria del exitoso grupo, que, en su género y estilo, se ha impuesto como genuina ‘marca’ cruceña. ¡Felicidades Contrapunto por los sueños cumplidos y gracias por tan bellos conciertos a la luz de la luna!

La elevada incidencia del cáncer llamó la atención del presidente Evo Morales, que dijo públicamente que por falta de ‘orientación’ no se invirtió en hospitales y que los ‘especialistas’ debieron alertarlo hace... ¡seis o siete años! sobre el incremento de los indicadores del terrible mal en Bolivia. En tanto tiempo y sin dar sobre el tema una voz de alerta al mandatario, parece que están de adorno ministros y asesores del área. Sin embargo, hay que recordarle al jefe de Estado que en 2015 atribuyó a la derecha y a la oposición -¡cuándo no!- la campaña del padre Mateo Bautista demandando insistentemente a su Gobierno un 10% de inversión para la salud. “La salud no tiene color político”, respondió entonces el carismático sacerdote ante los duros embates oficialistas contra su iniciativa que debería ser reimpulsada porque apunta a aliviar necesidades y carencias en un servicio pobremente atendido en el país.

Siguiendo el ‘modo metáfora’ entre afectos y desafectos del 21-F, en una fiesta puede resultar mucho más tolerable y menos perturbadora la presencia de un borrachito, ‘catarro’ incluso, dando vivas y mueras, que la de un ‘talibán’ gremial enmascarado y con garrote en mano.