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La agricultura cruceña tuvo un buen año. La producción de los cultivos de soya, trigo, girasol, maíz y sorgo, se incrementó un 22% con respecto a 2016. "Son los alimentos estratégicos que se producen para contribuir a garantizar la seguridad y soberanía alimentaria del país", destacó Marcelo Pantoja, presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo)

En conjunto de estos cultivos se ha tenido una producción total de 4,3 millones de toneladas. Comparando por los ciclos de producción, en la campaña de verano 2016-2017, en los cultivos de soya, maíz y sorgo, se produjo 2,3 millones de toneladas, que significaron una disminución del 9% con relación al verano anterior.

En la campaña de invierno se logró producir 1,9 millones de toneladas de granos de soya, trigo, girasol, maíz y sorgo, que representan una mejora del 103% con relación a similar periodo de siembra de 2016.

Sin embargo, se debe recordar que la producción de invierno 2016 se vio muy afectada por la peor sequía de los últimos tiempos que afrontaron los productores.

En 2017 se estima alcanzar una producción de 2,5 millones de toneladas, que representa una disminución de 9,5 %, en relación a la gestión 2016. Esta situación se debió a los problemas de sequía que hubo durante el desarrollo de los cultivos y posteriormente por las excesivas precipitaciones pluviales durante la cosecha, que ocasionaron pérdidas de rendimiento.

Sin embargo, la producción obtenida es suficiente para garantizar el abastecimiento del mercado interno, que solo necesita de 800.000 toneladas para la producción de harina solvente e integral, que demandan los sectores avícola, porcino y lechero, principalmente.

En cuanto a trigo, se han sembrado 109.000 hectáreas en invierno, que representó un 9% más con relación al invierno anterior, que fueron sembradas 100.000 hectáreas.  El volumen de producción obtenido fue de 170.645 toneladas, con un incremento del 133% con relación a 2016. En girasol se ha tenido una producción total de 114.700 toneladas, que significó un incremento del 80% con relación al anterior invierno.

Mientras en maíz la producción total fue de 594.994 toneladas, que significan un aumento del 88% con relación a la gestión 2016. También hay buenas noticias en  sorgo con una producción de 921.914 toneladas, con un incremento de 196%.

Con estos resultados, los productores agrícolas siguen insistiendo en la liberación plena de la exportación de productos agropecuarios, para recibir un precio justo por su producción, relacionado con el precio de oportunidad de exportación.

Además, del acceso al uso de biotecnología moderna con el uso de semillas genéticamente mejoradas, para lo cual, se plantea que comience a funcionar el Comité Nacional de Bioseguridad, para evaluar nuevos eventos biotecnológicos para los cultivos de soya, maíz y algodón y la lucha contra el contrabando