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El proceso de diálogo de las cinco etapas del pacto fiscal cerró en lo técnico con el documento final. La metodología consensuada de las etapas permitió un diálogo histórico entre el nivel central del Estado y las entidades territoriales autónomas. El ciudadano Carlos Hugo Molina, ‘agenda y escribe’ sobre el pacto fiscal sin tener la información precisa que da pie a reiterar los resultados alcanzados en poco más de un año.  

En ocho sesiones del Consejo Nacional de Autonomías (CNA) y 15 reuniones de la comisión técnica del pacto fiscal (CTPF) se consolidaron agendas productivas y sociales en los nueve departamentos, se identificaron más de 200 factores críticos de la gestión pública nacional y subnacional. Por lo que el diálogo del pacto fiscal aterrizó en una agenda legislativa que permitirá adecuar normativamente en 13 materias identificadas. Los consejos de coordinación sectorial en minería, seguridad ciudadana y salud, así como y las 25 alternativas de financiamiento. El turno ahora es implementar los acuerdos y consensos alcanzados, lo que permitirá mejorar la gestión pública subnacional e incrementar sus recursos propios.

El proceso de diálogo del pacto fiscal no se reduce al debate sobre redistribución de recursos; por el contrario, es en una oportunidad para mejorar la gestión pública en todos los niveles y continuar la lucha para reducir la pobreza y prestar mejores bienes y servicios a la población. Los resultados del pacto fiscal no deben entenderse como un ‘momento específico’, asociado con una fecha, pues ello implicaría una mirada simplista y de corto plazo; por el contrario, estos acuerdos deben ser enfocados como un horizonte de largo plazo, de aplicación gradual y progresiva que es necesario alcanzar, concertar, implementar y verificar, en un proceso de construcción conjunta y de permanente perfeccionamiento. 

Una parte de propuestas presentadas, plantearon una distribución de los recursos de la fuente de coparticipación tributaria, con el argumento que el nivel central del Estado administra el 75% de la misma; sin embargo, lo que en realidad sucede es que el nivel central financia, a través de esta fuente, a sectores de vital importancia para la función del Estado (médicos, maestros, policías, militares y pensionistas). Por ello su inviabilidad técnica.

Finalmente, la dimensión del Estado Plurinacional con las autonomías vigentes superó a la participación popular, la que terminó debilitando al Estado en su conjunto, ya que al atomizar al nivel local y estrangular al nivel intermedio encapsuló al Estado al modelo neoliberal, cuya consecuencia fue el estancamiento en los indicadores de desarrollo por 15 años; sin embargo, en la última década estos indicadores económicos y sociales se transformaron favorablemente con el presidente Evo Morales, en democracia y en autonomía con pacto fiscal.