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Xavier Albó habla con la solvencia que le da el más de medio siglo de vivir en una Bolivia casi siempre herida, y con los conocimientos que emanan del mundo antropológico y lingüístico que fue amasando desde sus 17 años mozos, cuando se convirtió en padre Jesuita en su Cataluña natal, desde donde se vino a Bolivia con su sonrisa en la cara y su maleta en la mano, para convertirse en un boliviano más.

Este sacerdote de 81 años, nacido bajo el signo de escorpio, el mismo del presidente Evo Morales, habla con aplomo y de frente. En su discurso que dio cuando el Gobierno le entregó la condecoración Cóndor de Los Andes, por su trayectoria en apoyo constante a los pueblos indígenas y los sectores empobrecidos de Bolivia, cuestionó el intento de repostulación del presidente, señaló al canciller David Choquehuanca como un potencial candidato presidencial por el MAS, se declaró "librepensante" y pidió no adular y no callar.

_¿Qué mensaje quiso dar al país con el discurso que dio cuando recibió el Cóndor de los Andes?
Evo debe dar paso también a otros. Yo hablé de David Choquehuanca como sustituto de Evo, porque es el que está más cercano, pero podría ser también una persona desconocida. El que surjan gentes nuevas y bien capacitadas puede ser una cosa muy interesante, lo cual no impide que después Evo pueda postularse para el 2024.

_¿Muchos años en el poder embota a las personas?
Lo más normal es que así sea, aunque hay también contra-ejemplos interesantes en el mundo. Pero en el caso nuestro, yo creo que sería bueno porque así se tiene que hacer lo que debió haberse hecho desde el principio, ir preparando a sustitutos en el poder.

_¿Vio algunas señales en el Gobierno de cierto embotamiento?
Sin duda que los hay. El más evidente es el referéndum.

_¿Qué vio en Choquehuanca para considerarlo candidato a la Presidencia de Bolivia?
Es una posibilidad, en el sentido de que ya ha tenido mucho rodaje aprendido, y es muy cercano a la gente.

_¿Ve a otros líderes con esa posibilidad de ser candidatos?
Creo que hay que esperar, porque como lo han postergado, no han salido mucho a la luz. Hay uno que se llama a sí mismo como posible sucesor de Evo, me refiero a Félix Patzi, (el gobernador de La Paz).
Patzi es ahora oposición al Gobierno...

Es oposición, pero en el fondo ha sido muy de este gobierno. Yo creo que la única manera de que él pueda llegar a ser candidato sería aliándose con el MAS.

_Si Evo deja la Presidencia al final de su gestión, ¿a qué cree que podría dedicarse después?
Primero, ser un asesor oculto como ha sido Lula en Brasil, que quizá la dejó demasiado suelta a la presidenta Dilla Rousseff. Estar de asesor puede ser muy interesante. Como es Fidel, que no está al margen de lo que pasa en Cuba. Con la diferencia de que Evo puede volver a ser candidato.

_¿Cómo ve la relación entre Evo Morales y la Iglesia católica?
Por fin he podido leer la carta pastoral que han escrito. Yo creo que la misma tiene dos defectos. Dice muchas verdades, pero es muy genérica, sin bajar a casos concretos.

Por lo tanto deja poco campo para decir las cosas buenas que sí se han hecho en este tiempo. Entonces, al hablar de manera tan general ofusca cosas que efectivamente son interesantes. Una de esas cosas es que el control de las drogas se hace mas bien por vías internas en vez de depender de la ayuda de EEUU. Una cosa que me llama la atención es lo bien que se han entendido desde el principio el papa y Evo, hasta el punto que fue más bien Morales el que le invitó a venir a Bolivia, y no la Conferencia Episcopal que se enteró porque Evo ya lo hizo público. Esta cercanía es algo que tenemos que tener en cuenta.

_¿Cree que la Iglesia debería dar nombres de gente de la estructura del Gobierno que supuestamente está metida en narcotráfico?
Sería útil, tal vez, pero me parece que lo mejor es tomar esta carta pastoral como un punto de partida para un montón de acciones que se tienen que hacer después. De que hay bastante droga, eso es verdad. El punto central de la carta está en la tercera parte, sobre qué tareas habría que hacer.

_¿Tuvo razón el presidente Evo Morales en molestarse con la cúpula de la Iglesia católica tras la publicación de la carta pastoral de la Conferencia Episcopal?
Yo he participado en dos o tres cartas pastorales colectivas, en años pasados, que trataron sobre la tierra y el agua. Yo hubiera trabajado esto de otra forma. Pero no creo que tenga mucha confianza de los obispos.

_¿Cómo está su relación con las cabezas de la Iglesia católica?
Una vez me han llamado a una conferencia de obispos y ahí dije las cosas que yo pienso, como hago siempre. Y ya no me invitaron nunca más, pero tampoco me molesta que no me inviten.

_Es decir, ¿los obispos tampoco están receptivos a las críticas?
Hay de todo, pero la mayoría no. Además, no veo ningún claro liderazgo ahí adentro.

_¿Quién está más sordo?, ¿el Gobierno o la Iglesia católica?
Yo creo que la Iglesia está bastante sorda. El Gobierno tiene que aprender y entre sus principales tareas pendientes, está el dialogar con los que son distintos, el Gobierno quiere muchos levantamanos, pero a quienes quieran decir su verdad no los tolera mucho y eso tendría que aprender.

_¿La iglesia a quién debe escuchar?
Tiene que escuchar a las voces que son distintas, dentro y fuera de la iglesia. Tiene que hacer puentes con el Gobierno, sin ser llunku (servil), porque tiene que decir su verdad. Puede molestar eso, pero es bueno. En el caso de las drogas, me acuerdo que el obispo Tito Solari tuvo problemas con el Gobierno y él tenía mucha razón.

_¿Cómo analiza el caso de Gabriela Zapata y los supuestos vínculos de tráfico de influencias?, ¿tiene dudas sobre el Gobierno?
También las tengo contra la propia Zapata. Yo lo veo ante todo como una telenovela. Ahora hablan de los tres hijos de Zapata y como nadie es totalmente claro desde el principio, entonces hay que esperar que pase la tormenta.
Creo que el Gobierno no ha sabido cómo afrontar y entonces ahora veremos qué sigue pasando.

_¿La oposición tiene líderes para que aspire a la Presidencia de Bolivia?
A nivel nacional no veo a ninguno.

_¿Usted habla de no ser adulón, ¿no cree que el Gobierno tiene a muchos adulones?
Sin duda, y supongo que Costas también, y Percy. Es un mal cuando se llega al poder.

_¿Cómo afectan los adulones a la democracia?
Pésimo, pésimo, porque no se sabe si lo hacen simplemente porque quieren escalar. Creo que es uno de los defectos en casi todos los gobiernos.

_¿Por qué ha perdido el último referéndum el Gobierno?
El Gobierno habla mucho de las redes sociales y es posible que tengan su importancia, pero quizá en cierta forma se ha dedicado mucho más al campo que a las ciudades.

_¿Fue un error que Evo Morales y Álvaro García Linera hayan pretendido que los elijan nuevamente?
Yo creo que fue error porque hubiera sido mucho más claro decir, tenemos todavía cuatro años para gobernar y después, cuando haya pasado una nueva gestión, nos presentaremos nuevamente.

_Se comenta que el Gobierno considerará otros recursos legales para que Evo Morales intente quedarse en el poder.
Es evidente que lo quieren hacer y yo creo que sería un error, pensando en el propio MAS. No tomarían tan en serio la posibilidad de renovar y tener nuevos elementos que puedan gobernar. De cara a la continuidad misma del MAS yo creo que es mucho mejor apostar a que se tiene cuatro años por delante. Si es incapaz de encontrar algunas personas adecuadas, en este tiempo, implicaría que han puesto mucho ‘personalismo’ y que el poder les ha engolosinado. Dicen que el poder corrompe, y el poder absoluto, corrompe absolutamente. Entonces, no tener el poder absoluto es una bendición para cualquier partido.

_¿Hay riesgo de que se tenga un poder absoluto en Bolivia?
Por supuesto. La manera que ha ido cambiando el propio Gobierno, sí. Por ejemplo, las trabas que puso a posibles candidatos interesantes en Cochabamba, con Rebeca Delgado. En Sucre también pasó con otros.

_¿Si el Gobierno insiste y lleva a Evo a una nueva reelección el 2019, puede perder Morales en las urnas?
Yo creo que puede perder, y esto también lo tiene que considerar el reconocer que no es solo la acción del imperio que se metió, que mandaron a personas para manejar las redes sociales.

Hay que saber vivir con las redes sociales. Por supuesto que las redes muchas veces sirven para decir cosas que uno piensa, pero que no las toma en serio. Cierto control se puede conseguir, pero lo importante es que la internet ya se escapa de las manos y tienen que convivir con ella.

_¿Debe haber una purga en el gabinete de ministros del Gobierno?
Siento que ya no debe estar el ministro de la Presidencia, (Juan Ramón Quintana), a pesar de que le reconozco que tiene muchos valores. Él fue el que hizo esfuerzos para renovar las FFAA, cuando dejó de ser militar. Ha hecho bastante. Tenía ideas interesantes. Pero tiene mucha ambición. La ambición tampoco es una buena consejera.

_¿Qué ambiciona Juan Ramón Quintana?
Más y más y más poder, aunque sea detrás de los bastidores. No creo que ambicione ser presidente, sino asesor de presidentes. Me temo que le está haciendo daño al Gobierno.

_¿Cree que el vicepresidente García Linera aspira a convertirse en presidente de Bolivia?
Depende, si es muy inteligente o no. Linera hizo bien en no distanciarse de Evo, pero lo que piensa es que, probablemente, sí desearía ser presidente. Pero sin el Evo polarizaría a mucha gente del MAS contra él.

_¿Cómo se dio la visita que le hizo a Leopoldo Fernández el pasado jueves?
Quiero aclarar que ver al señor Leopoldo fue pura casualidad, porque yo estaba en el carro de una televisión y tenía que esperar a otra persona que estaba con él, entonces, me dijeron que Leopoldo me quería ver, y entonces yo le fui a ver.

_¿Cómo lo encontró?
Bien, rodeado de su familia, preocupado por supuesto, sobre eso que dicen que estará 30 años en la cárcel.

_¿Algún pedido que le hizo?
El único mensaje que hicimos es ver si podemos hablar otra vez más largo, porque apenas tomamos un wisky, a pesar de que yo no puedo hacerlo