Los servicios de inteligencia de Turquía manejaron información sobre dos terroristas yihadistas tres días antes del atentado suicida que el pasado sábado costó la muerte al menos a 99 personas, según publican medios turcos que señalan que graves fallos de seguridad permitieron que se produjera el ataque.

El diario Cumhuriyet informa este viernes de que el atentado fue planeado en la localidad de Elbeyli, fronteriza con Siria, donde un día antes del atentado se reunieron dirigentes del grupo terrorista Estado Islámico (EI) procedentes de Siria con miembros de una célula turca.

Los dos terroristas suicidas, de nacionalidad turca, cruzaron a Turquía desde Siria y fueron trasladados a Ankara en la medianoche del viernes al sábado, cuenta ese diario, que con estas informaciones vulnera la prohibición de la Fiscalía de publicar noticias sobre el atentado.

El diario Hürriyet informa, también, de que los servicios de inteligencia manejaron tres días antes del atentado información con los nombres de posibles terroristas suicidas, entre ellos los supuestos autores del ataque del sábado en Ankara.

Los dos autores han sido identificados por los medios como Ömer Deniz Dündar y Yusuf Emre Alagöz.

Este es el hermano de otro terrorista suicida que el pasado 20 de junio mató a 33 activistas de la izquierda prokurda, el mismo colectivo que fue víctima del ataque del sábado.

Según Hürriyet, los dos terroristas llegaron a las cercanías de Ankara en un vehículo privado y se trasladaron en taxi hasta Balgar, un barrio cercano a la estación de trenes, donde se produjo el atentado.

Antes del ataque, desayunaron en un café cercano y luego tomaron un taxi hasta la estación, donde se celebraba una concentración y marcha por la paz. Los dos terroristas se hicieron explotar en medio de la multitud, causando al menos 99 muertos y cientos de heridos.

Familiares de los dos supuestos terroristas han declarado a los medios turcos que habían pedido hace tiempo a la Policía ayuda porque sus hijos estaban siendo reclutados para sumarse al EI en Siria.

Los partidos de la oposición de izquierda, tanto socialdemócratas como pro kurdos, han denunciado estos aparentes fallos de seguridad y han pedido dimisiones de los ministros de Justicia e Interior.

De momento, han sido suspendidos el director general de Policía de Ankara y dos subordinados, dentro de la investigación del atentado.