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Sea por curiosidad o no, lo verídico es que una enorme cantidad de gente, en su mayoría jóvenes y adolescentes, se dieron cita, este miércoles, a la exposición de los denominados "objetos malditos de Bolivia" realizada en el coliseo cerrado Julio Borelli Viterito por la empresa Sede Inferni.

Tras un breve sondeo realizado por este medio, la mayoría de los consultados tenía alguna historia experiencia paranormal, lo que explicó de algún modo su presencia en el evento. Otros en cambio, solo atinaban a manifestar si pleno escepticismo y a explicar que necesitaban mayor información al respecto.

?La gente se lleva información bastante útil. Hubo gente que dijo que no creía en estas cosas existían en Bolivia. Con esto se demuestra que son una realidad porque son objetos tangibles.

El principal orador del evento, Gefren Santa Cruz, parece complacido por la respuesta del público paceño. Sin embargo, el investigador paranormal (como se identifica), parece un tanto cansado por el trajín pero no menos interesado en las historias que muchos jóvenes se acercan a compartirle.

 Ya dentro del espacio, la oscuridad del espacio deportivo creó el ambiente propicio para hablar sobre aparecidos. Fuera de las penumbras y el frío intenso que se sentía a esa hora de la noche, se sumaron el efecto de algunos reflectores y un sonido que, por la estructura del coliseo, no pasó desapercibido por su estridencia.

Todas las miradas estaban fijas a un altar adornado con flores que fue estratégicamente localizado al frente del escenario principal. Entonces, uno a uno fueron saliendo: el espejo asesino de Totora, el muñeco Whooshild, los restos exhumandos de la chola sin cabeza y un crucifijo que fue utilizado en un exorcismo.

? Estos objetos son parte de la colección privada de un sacerdote que nos lo ha prestado. Él dijo que su objetivo era que con estas cosas la gente se acerque más a Dios y que sepa que la maldad existe en estas cosas?añade Santa Cruz.

La muñeca de porcelana es la atracción principal del acontecimiento. Una pequeña muñeca del que se cuenta que posee los cabellos de una niña que fue sacrificada por una secta satánica de Cochabamba. Pese al control de los organizadores del evento, muchos curiosos hacen los amagues necesarios para sacar una fotografía a la muñeca en cuestión. No se deja esperar la advertencia de Santa Cruz: "Tomen la fotos con respeto y no se aglomeren".

?El tratamiento que se le da es a través de urnas y sabanas santas (bendecidas). Hacen un viaje a través de un trasporte especial que los va llevando para que no sufra el menor daño. También, siempre están bajo de la vigilancia de alguna persona encargada. En este caso tenemos un sacerdote exorcista, encargado de que estos objetos no caigan en manos peligrosas.

Terminado el evento también se formó otra fila. No fue para salir del lugar, sino para consultar a Santa Cruz. Múltiples historias y experiencias fueron pacientemente escuchadas por el investigador paranormal.

?En Bolivia hay gente que si cree. Pero lo ve como leyenda y no como un hecho científico. A través de la investigación paranormal, que en los últimos años si se ha convertido en algo serio, tenemos pruebas tangibles que hay vida después de la muerte. Nosotros estamos para ayudar a la gente. Muchas veces están con las dudas.

Buscando en internet uno no siempre encuentra las respuestas. Para eso estamos los expertos paranormales para ayudarlos a deshacer las dudas y ayudar.

Algunos salieron con más dudas que certezas, pero el primer paso al ámbito de lo desconocido (y a veces inexplicable) ya estaba dado.,

Los aficionados de la actividad paranormal se dieron cita en el evento