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A un año de celebrarse las elecciones generales, Evo Morales le saca un 14% de ventaja a Carlos de Mesa, que se hace fuerte en las ciudades, pero aún no logra hacer pie en el campo. A pocas semanas de haberse confirmado la candidatura del expresidente por el Frente Revolucionario de Izquierda, ya muestra un posicionamiento importante en La Paz, Oruro, Potosí, Tarija y Sucre; mientras Morales mantiene sus plazas de El Alto, Cochabamba, Trinidad y Cobija. Santa Cruz de la Sierra es la ciudad con mayor dispersión del voto y es en la única donde gana Rubén Costas, que aún no ha oficializado su candidatura por Demócratas.

Sin embargo, en el campo, Evo Morales sigue siendo hegemónico y supera el 50%, lo cual le permite aventajar a Carlos de Mesa en otra elección que, a lo lejos, luce tan polarizada como las de 2005, 2009 y 2014.

Estos datos fueron hechos públicos ayer en una encuesta de la empresa Ipsos para la RTP. Fueron 1.000 encuestas en 10 ciudades capitales más El Alto, seis localidades urbanas y 14 rurales, con un margen de error del 3,1%.

Carrera compleja

La encuesta de Ipsos pone un panorama complejo para el resto de los postulantes a la Presidencia. Samuel Doria Medina se queda con un 4% de intención de votos y tiene su mayor bolsón de electores en Santa Cruz de la Sierra, donde se ubica en un cuarto lugar con un 12%. No aparece en el ámbito rural. Costas es tercero en la general con un 6%, en parte gracias a su desempeño en Santa Cruz.

El gobernador, según la misma encuesta, tiene una aprobación de gestión por encima del 70%, pero su intención de voto para presidente alcanza solo al 20%. En el resto del país no aparece, salvo en Trinidad, donde tiene el 3%.

Cierra la lista de aspirantes Tuto Quiroga, que aparece con un 3% de intención de voto, pese a que no ha manifestado su intención de ser candidato y que está más abocado al trabajo exterior, tratando de conseguir inhabilitar a Morales en la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Cabeza a cabeza

Si las elecciones solo se celebraran en las ciudades, Evo Morales y Carlos de Mesa irían a una segunda vuelta sin sacarse mucha ventaja. Según el estudio de Ipsos, Morales le lleva tres puntos de ventaja a De Mesa. Si se considera que el margen de error es del 3%, técnicamente podrían estar empatados, al igual que sucedió en las encuestas de Tal Cual (Morales 35%; De Mesa 31%) y Mercados y Muestras (De Mesa 33%; Morales 31%). En el ámbito rural, la paridad se rompe. Morales tiene el 53% de intención de votos, frente a un 15% de De Mesa. Esos 38 puntos de ventaja se traducen en el resultado general en una brecha del 14%.

El estudio no incluyó preguntas de rechazo electoral. Lo más cercano a eso es la medición de aprobación de gestión de Morales, que alcanza al 56%.

Sin embargo, eso no oculta el desgaste de Morales en los departamentos denominados “del sur”, justo donde antes se hacía fuerte el MIR y Jaime Paz Zamora: Oruro, Potosí, Chuquisaca y Tarija. De Mesa se lleva con amplia ventaja los cuatro y además tiene una clara ventaja en la ciudad de La Paz, donde su intención de voto ya está en 43%. En Oruro, el exmandatario llega al 53%, 23 puntos arriba que Morales; en Potosí alcanza un 34%, 21% más que Morales, pero allí hay un 34% de indecisos. Podría ocultar una intención de voto hacia Morales, que antes era hegemónico en ese distrito. En Sucre está el nuevo bastión de De Mesa, con un 73% de intención de voto. Morales, penalizado por la crisis de Incahuasi, llega a mínimos históricos con apenas el 7%. En Tarija, De Mesa se lleva la mitad del electorado, Doria Medina aparece con un 10% y Morales es tercero con un 7%. El Alto (44%), Cochabamba (42%), Trinidad (27%) y Cobija (33%) son ‘evistas’.

Así, la elección podría definirse en Santa Cruz de la Sierra. El que logre llevarse el 27% de votos dispersos e indecisos podría ensayarse el traje de presidente.