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El paciente cuatro mil de la cruzada llamada Operación Sonrisa que viene trabajando en el país hace 19 años entró a quirófano ayer cerca del mediodía. Liam Alberto tiene 6 meses y pese a que es muy pequeño para darse cuenta de lo que estaba pasando tendrá que hacer honor a la ‘voluntad de hierro’ que significa su nombre. Su madre Fidelina (31) lo bautizó así presagiando la batalla que deberá librar para devolver a su rostro su forma original. El pequeño nació con labio leporino bilateral, una malformación de dos orificios que afecta parte de la nariz, la boca y el paladar, pero después de tres o cuatro cirugías quedará como si nada hubiera pasado, a lo sumo un delgadísimo hilo entre el labio superior y la nariz que solo servirá para recordar que un día sus padres tuvieron que ser valientes para no bajar los brazos ni entregarse al desaliento.

Que llegara así al mundo fue una sorpresa, como suele ser para los padres que se benefician con estas cirugías que se realizan en Santa Cruz, pero que acoge a pacientes de todos los rincones del país, mayormente de zonas alejadas o muy empobrecidas.

Operación Sonrisa lleva a cabo su cruzada en más de 60 países en el mundo. En Bolivia reintegra a la sociedad a personas de escasos recursos con malformaciones físicas, a través de cirugías reconstructivas y de programas médicos y educativos, a fin de darles la esperanza de llevar una vida digna, sana y productiva, gracias al apoyo de los voluntarios y patrocinadores.

La directora ejecutiva Cecilia Vaca informó que el lunes comenzaron las cirugías, las mismas que continuarán hasta el viernes, “hasta ahora 136 pacientes han sido seleccionados, pero ese número puede variar”, precisó.

La locomotora por detrás

Como muchos de los pacientes y sus padres llegan de otros departamentos y de las provincias, la fundación además proporciona un albergue. “Hay como 200 personas que vinieron de Tarija, Sucre, Potosí, La Paz... generalmente llega un paciente con un acompañante”, detalló Cecilia y por lo que cuenta, piensan en todo, desde las cunas, colchones, cocina, transporte, personal de limpieza y hasta sicólogos y voluntarios para que entretengan a los niños, especialmente en la espera antes de ingresar al quirófano, pues son pequeños y se aburren.

En total trabajan unas 200 personas aproximadamente, por día se hacen unas 30 intervenciones y en cada campaña se requieren de por lo menos $us 45.000. “Hay sponsors que ayudan con víveres, donaciones en especies, pero hay cosas que es inevitable tener que pagarlas, el BCP (banco) es el auspiciador más fuerte y el resto lo recaudamos durante todo el año con diferentes eventos”, especifica la directora ejecutiva.

Los médicos bolivianos que participan hace muchos años que se certificaron y son parte de Operación Sonrisa a escala internacional, por lo tanto, participan de cirugías en otros países como China, México e India.

Víctor Hugo Arteaga, director médico de Operación Sonrisa, hace18 años que pone su granito de arena en la cruzada. “Es largo el caminar, pero son satisfacciones únicas ver el cambio en la vida de un niño, de la familia y de todo su entorno. Es importante insertar al ser humano dentro de la sociedad porque muchas veces estos pacientes sufren de bullying y de rechazo”, confesó el galeno que detalla que dependiendo de la gravedad del caso, un paciente puede requerir desde una (labio leporino) hasta cuatro cirugías (labio leporino y paladar hendido). “Son tratamientos multidisciplinarios de largo aliento porque se requiere de tratamiento odontológico, quirúrgico, de foniatría e incluso apoyo sicológico”, concluyó.

Por su parte, la sicóloga Vanessa Rodríguez, que acompaña en más de 30 misiones en nuestro medio, asegura que se requiere acompañamiento sicológico para los padres y para los niños. “Hay que trabajar con las consecuencias, la sicoeducación antes y después de la cirugía, el afrontamiento de los padres y también trabajamos con los niños en la preparación para entrar a quirófano para que no tengan traumas, les hacemos ver que es como que van a entrar a una nave espacial y les ponemos las botas de astronautas”, explicó Rodríguez, sin mencionar que también trabajan el año redondo ayudando a los niños con terapias para mejorar su autoimagen, la misma que requieren en especial cuando empieza el proceso de escolarización.

En cifras

136
Cirugías

Esa es la cantidad que se ha programado desde el lunes 15 hasta el viernes 19 de octubre. Al día se hace una media de 30 operaciones.

200
Personas que ayudan

Esa es la cantidad entre médicos, enfermeras, sicólogos, voluntarios, personal de limpieza, etc.

200
Los hospedados

Entre pacientes y sus familiares que llegan del interior del país o de las provincias. Se hospedan en una casa de acogida.