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Una mujer saudí de 25 años ha pedido en un vídeo difundido en "Youtube" la intercesión del rey de Arabia Saudí, Salman bin Abdelaziz, para que anule un fallo judicial que invalidó su matrimonio porque su marido no pertenece a ninguna tribu.

El vídeo de la joven, que se identifica como Maha al Tamim, y que ha sido recogido por los principales medios nacionales, ha desatado la polémica en el ultraconservador reino, donde casos como el suyo se registran con cierta frecuencia.

Al Tamimi, a quien no se puede reconocer debido a que aparece ataviada con un velo tradicional que le cubre el rostro, explica las dificultades que tuvo que sortear, en un primer momento, para casarse.

"Soy una mujer saudí de 25 años y estoy en mi octavo mes de embarazo. Contraje matrimonio después de demandar a mi padre por impedir que me casara, ya que cada vez que alguien pedía mi mano él lo rechazaba usando un millón de pretextos", dijo la mujer, que aparece vestida con un velo que le cubre todo el cuerpo.

Al Tamim, que asegura pertenecer a una importante tribu saudí, relató que un tribunal aceptó dicha demanda y le entregó su tutela legal a su hermano, quien, finalmente, concedió su mano al hombre del que ahora espera un hijo y con quien legalmente ya no está casada.

En Arabia Saudí, las mujeres no tienen plenos derechos y necesitan un "mehrem" o tutor legal para realizar prácticamente cualquier actividad fuera del hogar.

"Después (de contraer matrimonio) mis tíos presentaron otra demanda para anular el contrato matrimonial con el pretexto de que mi marido no pertenecía a ninguna tribu, y el tribunal falló a favor de los demandantes", agregó la mujer, antes de denunciar que sus tíos recurrieron a la Policía para retenerla.

La joven saudí concluyó su aparición asegurando que únicamente desea la seguridad para su hijo y vivir con su esposo como una familia normal.
En el ultracoservador reino de Arabia Saudí está fuertemente arraigada entre las tribus la costumbre de prohibir a sus miembros, tanto hombres como mujeres, que contraigan matrimonio con alguien que no tenga raigambre tribal.

Según una estadística del Ministerio de Justicia, los tribunales saudíes decretaron dieciséis nulidades matrimoniales en el año 2013 -el último informe de este tipo publicado- debido a la "desigualdad de origen o pertenencia", la manera legal de decir que uno de los cónyuges no pertenece a una tribu.

Este es un asunto muy sensible en Arabia Saudí, donde sus defensores argumentan que este tipo de divorcio está reconocido por la "sharía" (ley islámica), mientras que sus detractores sostienen que no tiene nada que ver con la religión.

Los ciudadanos saudíes consultados por Efe mostraron su rechazo a que sus hermanas o sus hijas se casen con un hombre ajeno a las tribus.

Un saudí, de 35 años, que se identificó como Faisal, dijo a Efe que "hasta los intelectuales que se oponen a esta tradición no pueden infringirla, porque una familia que casa a uno de sus miembros con alguien de fuera de una tribu afronta un severo rechazo por parte de la sociedad".

Asimismo, Faisal, que pertenece a una conocida tribu saudí, advirtió de que la mujer de una tribu que contrae este tipo de matrimonio trae el mal a sus hermanas e hijas, ya que "nadie se atreverá a pedir la mano de algún miembro de esa familia. Esa es la costumbre".

El Consejo de Grandes Ulemas de Arabia Saudí -la principal institución islámica del país- ha manifestado su apoyo a esta tradición mediante varias "fatuas" (dictámenes religiosos) de sus miembros, que consideran que la igualdad de origen supone un requisito para contraer matrimonio, aunque algunos de ellos se oponen al divorcio en este tipo de casamientos.

En declaraciones a Efe, un clérigo saudí que no quiso ser identificado negó que esta costumbre se sustente en la "sharía", al subrayar que es un mera tradición tribal, que no está relacionada con el islam.
"No existe ninguna mención en el Corán y la suna (tradiciones del profeta Mahoma) que exija el divorcio de un matrimonio con la excusa de la desigualdad de origen (no pertenecer a una tribu)", recalcó.

El clérigo destacó como ejemplo el caso de uno de los discípulos de Mahoma, Bilal bin Rabah, que era de raza negra, y que se casó con la hermana de Abderahman bin Auf, una de las grandes personalidades de la tribu Qurais, a la que perteneció el profeta.
"Además, el profeta subrayó que no hay diferencia entre un árabe y un áyami (un no árabe), ya sea negro o blanco", concluyó el clérigo.