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La Universidad Privada Domingo Savio de Santa Cruz fue sede de una eclosión de conocimientos ofrecidos los días 21 y 22 de marzo en la primera feria UPDS-Innova, donde docentes, alumnos, administrativos y profesionales invitados presentaron trabajos en las áreas de investigación, responsabilidad social, artículos científicos y publicaciones de libros.

En ambas jornadas realizadas en las instalaciones de la UPDS, en la avenida Beni y tercer anillo, se exhibieron 28 trabajos de investigación sobre temas diversos en el campo tecnológico, en seguridad ciudadana, en economía y en el área social, como por ejemplo: Estudio de la alta frecuencia y sus efectos en los seres humanos y en el medioambiente, Necesidad de la creación de una normativa especial para tratar los delitos informáticos, Estudio del potencial socioeconómico del centro de la ciudad de Santa Cruz, Retratando el sonido, Vivir con alegría, Prensa y discurso político: cómo leemos la violencia hacia las mujeres, Humectación terrena de cultivos agrícolas mediante cilindros helicoides perforados, entre otros.

Impacto de las ondas

Una de las exposiciones más llamativas fue la del ingeniero tarijeño Víctor Yucra Solano con su tema Estudio de la alta frecuencia y sus efectos en los seres humanos y en el medioambiente, en el que refiere que las radiaciones emitidas por artefactos que generan alta frecuencia, como celulares, microondas, antenas de wi fi y torres de radio, son capaces de provocar trastornos en la gente e incluso causar desorientación en las abejas y en otros seres vivos.

Yucra es ingeniero electrónico en el área de telecomunicaciones y profesor de física y de electromagnetismo en la ‘U’ Domingo Savio de Tarija y ha representado al país en muchas ocasiones, según dijo,  exponiendo temas sobre la radiación, y hace algunos años se concentró en las ondas que produce la telefonía celular.

Yucra explicó que la energía eléctrica que conocemos tiene 50 hercios de frecuencia, o sea 50 ciclos por segundo. A su vez, los primeros celulares emanaban 300 millones de hercios por segundos y los últimos, de alta gama, bordean los 1.600 millones de hercios por segundo, fuerza invisible que impacta casi de forma permanente a los usuarios. 

Valga aclarar que de la radiación  no ionizante (presente en celulares y microondas), aún no hay evidencia científica contundente que indique que genere cáncer.

Pese a esto, Yucra subraya que “La OMS ha admitido que los celulares pueden degenerar en cáncer. Por lo tanto, para minimizar efectos dañinos, cuando se duerme, el teléfono debe estar a más de un metro de la cabeza, restringir el uso del aparato a niños jóvenes y mujeres embarazadas y desconectar el router wifi por las noches”.

Yucra afirmó en su exposición que está comprobado que la radiación de alta frecuencia causa un efecto térmico en la cara del usuario al hablar por teléfono. En niños puede abarcar hasta un 50% y en adultos hasta un 35%, pero además hay que tomar en cuenta el efecto no térmico, ya que existen suficientes estudios que alertan de los efectos en el organismo, aseguró el ingeniero, que ha fabricado un casco electromagnético para medir las radiaciones de los celulares. El aparato fue exhibido en universidades de Guanajuato (México) y Albuquerque (EEUU), donde cosechó elogios, pero le aconsejaron reducir su tamaño para pensar en su reproducción.

La radiación también golpea a insectos, como las abejas, que además de sucumbir a los pesticidas o al cambio climático, desaparecen por millones por el uso de los celulares, pues sus altas ondas las desorientan, conforme a Yucra y a un estudio realizado en 2011 por el Instituto Federal de Tecnología de Suiza.

Vivir con alegría

Es otro de los proyectos expuestos en UPDS-Innova. Está dirigido a erradicar el acoso escolar en las unidades educativas urbanas con una técnica innovadora ejecutada por estudiantes entrenados en teatro para entretener y educar a la vez, cuyo grupo se denomina Los doctores de la alegría.

El plan de prevención comprende una fase de investigación y otra de acción. En la primera se hace un diagnóstico con grupos focales dirigidos a profesores y estudiantes; luego se realiza la intervención en el aula con amenas rutinas teatrales que tocan temas muy cotidianos con los niños.

“No tratamos directamente como acoso, pero lo simulamos en actos teatrales y acabamos marcando el hecho de romper el silencio. Consideramos que la responsabilidad de que se dé el acoso es de la unidad educativa. Se da más en colegios donde no tienen normas muy claras y los docentes y directivos no se comprometen”, dijo Roxana Uriona, decana de la facultas de Ciencias Sociales.

En seis años de trabajo, el programa ha llegado a más de 16.000 estudiantes  a unos 1.500 profesores, según Uriona. 

Al cabo de cada taller se cierra con una feria de la no violencia, donde funciona la farmacia de la felicidad, otra original idea en la que entregan medicamentos para el alma, como el Risol y la Perdonacilina (pastillas de chocolate) para vivir feliz.