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Estados Unidos y Turquía acordaron este lunes trabajar juntos para desalojar al grupo yihadista Estado Islámico (EI) del norte de Siria, mientras que paralelamente Ankara, capital turca, prometió continuar los bombardeos contra los rebeldes kurdos hasta que depongan las armas.

El gobierno turco, que hasta ahora había sido acusado de cerrar los ojos ante los grupos radicales que combaten al régimen de Damasco, capital Siria, dio un giro a su política en Siria y decidió atacar por primera vez al EI, al que acusa de estar detrás del atentado que dejó 32 muertos el pasado lunes en la ciudad de Suruç, cerca de la frontera siria.

Desde el viernes 24 de julio, las fuerzas armadas turcas emprendieron varias operaciones contra objetivos del EI en Siria. Además, Ankara otorgó la autorización para que los aviones estadounidenses utilicen la base de Incirlik, en el sur del país, para bombardear Siria e Irak.

Quedan todavía por definir los detalles del acuerdo. Un  funcionario estadounidense, que pidió el anonimato, precisó que los detalles "aún no se han resuelto", pero subrayó que "ningún esfuerzo militar conjunto incluirá la imposición de una zona de exclusión aérea".

El ataque a los kurdos

En paralelo a su ofensiva contra el EI, Turquía está llevando a cabo bombardeos contra bases del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en el norte de Irak, tras una serie de ataques mortales contra sus fuerzas de seguridad. 

Turquía seguirá hasta que el PKK deponga las armas, prometió este lunes el primer ministro turco Ahmet Davutoglu. "O las armas o la democracia, ambas no son compatibles", indicó.

Poco después de que empezaran estos bombardeos, el movimiento kurdo anunció el fin de la tregua que respetaba desde 2013 y reivindicó el atentado con coche bomba que mató a dos soldados en el sudeste del país.

La doble ofensiva

Esta doble ofensiva contra el PKK y los yihadistas ha levantado muchas críticas. Las milicias kurdas en Siria acusaron este lunes a Turquía de bombardear sus posiciones.

"En vez de atacar posiciones de los terroristas del EI, las fuerzas turcas atacan nuestras posiciones de defensa", denunciaron en una declaración las llamadas Unidades de Protección Popular (YPG) kurdas. "Pedimos al ejército turco que deje de disparar contra nuestros combatientes y sus posiciones", añadieron.

Turquía niega las acusaciones

Sin embargo, un responsable turco negó estas acusaciones. "El PYD [principal partido kurdo de Siria], igual que otros, no forma parte de los objetivos de nuestras operaciones militares", dijo a la AFP un funcionario que no quiso identificarse.

Los ataques que se atribuye Turquía son contra las bases del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

En el marco de esta "guerra contra el terrorismo" la policía turca detuvo a centenares de personas (900 según un responsable turco) presuntamente relacionadas con el PKK, el EI y la extrema izquierda.