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La ministra de Salud, Ariana Campero, denunció que los discapacitados no tienen voluntad de un diálogo integral para enfrentar su demanda de un bono mensual de 500 bolivianos. Este viernes el diálogo se rompió entre el Gobierno y ese sector, que retomó una marcha desde Caracollo con rumbo a La Paz. 

Campero, en entrevista con Bolivia TV, señaló que los representantes de los discapacitados tienen una posición muy radical y no aceptan hablar de salud, educación, justicia ni otros temas que no se refiera específicamente a su pedido.

"Pero es difícil hablar solo del bono sin explicar que financieramente hay otras inversiones para las personas con discapacidad", indicó Campero y añadió que la asistencia a ese sector se gestiona desde una lógica integral establecida en la ley para personas con discapacidad.

La renta solidaria

Actualmente existe un bono anual de 1000 bolivianos, proveniente de recursos que antes financiaban a los partidos políticos y que representa un gasto total de 22 millones de bolivianos al año, según explicó el viceministro de Presupuesto y Contabilidad Fiscal, Jaime Durán en Bolivia TV.

De acceder al pedido de los discapacitados, el costo total pasaría a ser de 368 millones de bolivianos al año, lo que representa un incremento del 500%.

Por otra parte, recordó que se creó el Fondo Nacional de Solidaridad y Equidad que, además de gestionar la renta anual, se ocupa de proyectos que benefician al sector.

"Renta o muerte"

Campero contó que tras la ruptura del diálogo los demandantes se retirar gritando "renta o muerte" y pidió tener una actitud más "flexible".

Más de 200 personas con discapacidad partieron desde la localidad de Caracollo, donde se había instalado la negociación, con rumbo a La Paz. Tienen previsto llegar en 10 días.