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En un comunicado la Conferencia Episcopal de la Arquidiócesis de Santa Cruz condenó la violencia en el accionar policial en la intervención y requisa de Palmasola que se realizó ayer. Exige una investigación para dar con los responsables de la muerte de siete reclusos.  

"Los males y las falencias al interior,  que en gran parte también es de las instituciones del Estado, no se soluciona con más violencia, sino con un diálogo sincero. Las muertes y el dolor que pudieron evitarse claman que se establezcan responsabilidades y sanciones justas e inmediatas. No se puede instalar una adecuada administración de justicia pisoteando derechos fundamentales de las personas y justificando el recurso a la violencia", dijo el arzobispo de Santa Cruz, Sergio Gualberti.

El prelado pidió al viceministro de régimen del interior José Luis Quiroga  hacer los mayores esfuerzos para dar tranquilidad no sólo al interior del penal, sino también afuera del mismo. Se sabe que hay familiares que todavía están en la incertidumbre sobre las condiciones de sus familiares privados de libertad.

"Expresamos nuestra sincera consternación y dolor por los hechos violentos ocurridos en la víspera en la cárcel de Palmasola que terminaron con la vida de siete privados de libertad, y produjeron heridos en los que se cuentan también efectivos policiales. Hechos que niegan la dignidad humana y colocan en cuestionamiento los fines de la justicia y del régimen penitenciario", dice parte del comunicado.

Cabe destacar que pasado el operativo, la Policía y el Ministerio de Gobierno, determinaron el traslado 20 ‘cabecillas’ -que tenían el control del penal- sean trasladados a cárceles de Potosí, La Paz, Cochabamba y Tarija, entre ellos Víctor Hugo Escóbar Orellana, ‘Oti’, quien será llevado al centro paceño de máxima seguridad, Chonchocoro.