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La Paz, Oruro y Potosí sufren las inclemencias del clima. Las principales calles de estas urbes y también la Cordillera Occidental amanecieron bajo un manto blanco tras una copiosa nevada nocturna que ocasionó problemas con el tránsito vehicular, además del temperaturas considerablemente bajas.   

La Policía Caminera dispuso el cierre de las salidas terrestres desde las terminales de Oruro y Minasa en La Paz, con dirección a los Yungas. La capa de hielo congeló la capa asfáltica y genera riesgo en el tránsito de motorizados.

Algo similar sucede con las salidas desde la urbe paceña a Cochabamba y viceversa, por lo que el occidente del país se encuentra aislado en algunos tramos terrestres. Se espera para las próximas horas un informe de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC). 

También se señalan que algunas unidades educativas del municipio orureño también suspendieron sus actividades ante la inclemencia del tiempo, que fue pronosticada y durará hasta mañana, según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI).

La primera semana de julio también se registró un temporal similar, justo días previos a la visita del papa Francisco. En ese entonces la nevada también ocasionó la suspensión de salidas desde la sede de Gobierno por la capa blanca en carreteras. 

Al menos tres autos se encuentran varados en el camino a los Yungas y desde el aeropuerto de El Alto se reporta demoras en los vuelos, pese a ello no existe acumulación de nieve en pista. Se espera que se realicen inspecciones durante la jornada.