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Una empresa canadiense logró obtener la patente en Estados Unidos y Reino Unido para llevar a cabo el proyecto de una torre inflable de 20 kilómetros de altura con un elevador eléctrico en su interior.

El objetivo es que tanto las naves espaciales como los astronautas puedan subir a la cima por un ascensor y, desde una plataforma ubicada en el techo, se lance las naves hacia el espacio, según explicó el inventor Brendan Quine.

"La nave podría regresar luego a la plataforma para recargar combustible y volver a partir". De esa manera, la sonda espacial iniciaría el recorrido de forma horizontal, evitando el gasto de energía que se produce por causa de la gravedad terrestre y el roce con la atmósfera.

"Calculamos que con este sistema podríamos ahorrar aproximadamente un 30% de los costos del combustible que se emplea para viajar a la órbita terrestre baja", informó Quine a la BBC. 

El proyecto contempla que los turistas pueden subir a la torre para que puedan experimentar condiciones similares a las del espacio pero sin la falta de gravedad.