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Los Gobiernos de América Latina y varias asociaciones periodísticas condenaron el atentado ocurrido este miércoles contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo en París, en el que murieron doce personas, y lo tildaron como un ataque a un derecho universal:
la libertad de expresión.

Este miércoles, tres hombres encapuchados y armados con fusiles
kalashnikov mataron a doce personas, entre ellas el director del
semanario y tres conocidos dibujantes, Cabu, Tignous y Wolinski.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, condenó el
ataque y dijo que este atentado viola "derechos universales". "La
vida, la libertad de expresión y de prensa son derechos universales
inviolables", escribió en su cuenta de Twitter.

La mandataria brasileña, Dilma Rousseff, condenó el "acto de
barbarie" y dijo que este supone "un inaceptable ataque a un valor
fundamental de las sociedades democráticas: la libertad de prensa".

Asimismo, el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, repudió el
atentado y expresó su solidaridad a las víctimas y familiares. "Junto al Mundo pedimos Justicia", dijo el gobernante en Twitter.

"Quisiera expresar mi consternación y enviar mis condolencias al
Gobierno francés, al presidente François Hollande y a los ciudadanos
franceses por el tremendo atentado contra la revista Charlie Hebdo",
dijo por su parte la mandataria chilena, Michelle Bachelet.

El Gobierno argentino, además de condenar "enérgicamente" el
"bárbaro ataque terrorista", reiteró "su inalterable compromiso con
la paz y la lucha contra el terrorismo en todas sus formas, así como
la voluntad y decisión política de continuar fortaleciendo los
mecanismos de cooperación internacional".

A su vez, México y el propio presidente Enrique Peña Nieto
reiteraron su rechazo al terrorismo "en todas sus formas y
manifestaciones" y expresaron "sus más sinceras condolencias al
pueblo y Gobierno francés, así como a los familiares de las
víctimas".

El mandatario de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, rechazó la
"barbarie" que significa el atentado y señaló que estos "hechos de
sangre son repudiables desde todo punto de vista".

También el Gobierno paraguayo manifestó "su rechazo y su más
enérgica condena" por el ataque y envió sus más sentidas
condolencias a los familiares de las víctimas del hecho criminal",
según un comunicado de la Cancillería.

"Nuestra solidaridad con el pueblo francés por ataque terrorista
que los enluta. Fundamentalismo cualquiera fuera su origen solo trae
muerte!", escribió la presidenta del Consejo de Ministros de Perú,
Ana Jara, en su cuenta en Twitter.

Por su parte, la Cancillería ecuatoriana consideró "que el
atentar contra la vida de cualquier persona es violatorio de los
derechos humanos" y reiteró los "profundos lazos de amistad" que le
unen con Francia.

El Gobierno de El Salvador expresó su confianza "en la labor de
las autoridades francesas para esclarecer estos hechos" y el
Ejecutivo del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández,
considero el ataque como "una clara violación a la libertad de
expresión y de prensa en el mundo".

En esto coincidió el Gobierno uruguayo al afirmar que estos
"actos de odio y de barbarie" producen "fracturas irreparables e
intentan desestabilizar las instituciones sociales y políticas del
sistema democrático".

El Gobierno de Panamá también condenó "estos actos de violencia
indiscriminada que amenazan la seguridad colectiva, diseminando
pánico, luto y dolor entre la población civil de Francia", según un
comunicado de la Cancillería.

También el gobernante haitiano, Michel Martelly, se declaró
"profundamente consternado" por el atentado y dijo que su país "está
en el lado de Francia con motivo de este triste acontecimiento".

Periodistas repudian atentado

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) calificó el atentado como "acto de barbarie" y expresó su "profunda consternación" y su solidaridad con las víctimas.

Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa
e Información de la SIP, apuntó que la sátira y el humor son géneros que "pueden resultar más mordaces que otros dentro del periodismo, pero de ninguna forma pueden servir para justificar acciones violentas y detestables como las de hoy".

Asimismo, el Comité para la Protección de los Periodistas, calificó el atentado como un "desvergonzado asalto" a la libre expresión "en el corazón de Europa".

El Colegio Nacional de Panamá afirmó que lo ocurrido "no es más que el reflejo de la intolerancia con la que persisten mantenerse activos algunos grupos radicales del mundo y que los lleva a cometer estos actos salvajes".

Mientras que el Colegio de Periodistas de Chile dijo que puede
"entender que la forma de expresión de Charlie Hebdo pueda ir en
contra de las opiniones o visión de personas o grupos específicos,
pero en un contexto democrático la respuesta legítima a ello nunca
puede ser la violencia o eliminación física de las personas".