Escaso debate político y acusaciones de ida y vuelta. Así, la Asamblea Legislativa decidió aprobar la pregunta que envió el Tribunal Supremo Electoral (TSE)?y que será sometida el 21 de febrero de 2016 en el referendo que decidirá si Evo Morales vuelve o no a repostular por cuarta vez consecutiva en 2019. Ya lo había adelantado antes de la sesión el vicepresidente Álvaro García y entre gritos y amagos de empujones el oficialismo aplanó a la oposición y aprobó el informe del ente electoral que tanto criticó.

17:10. A esa hora inició la sesión, una hora y diez minutos después de lo previsto. Hubo 23 oradores, de los 34 inscritos. Casi todos se empantanaron en la acusación política. En el MAS, todos tenían la línea: Evo es el único que puede generar estabilidad política y económica en Bolivia, y para eso necesita cinco años más a partir de 2020. “Pensábamos que en diez años podíamos transformar Bolivia, pero se necesita más tiempo para reconstruir el país que dañaron los vendepatrias”, acusó la presidenta de Diputados, Gabriela Montaño.
Ella se ganó silbidos y gritos llenos de críticas por parte de la oposición. Sus correligionarios la aplaudieron. Le respondió la diputada Fernanda San Martín, quien pidió aplazar el debate considerando que el asunto no debería ser tratado aún en la Asamblea. El MAS lo negó sin debatirlo.

Con poleras
Antes de ingresar al hemiciclo, los oficialistas recogieron poleras que pedían el voto por el Sí a la reelección de Morales. Algunos evitaron colacársela, ya que se diseñó una talla única, y no todos tenían una figura ideal para la casaca. Mientras recogían su vestuario, los masistas ya sabían lo que iba a suceder en la sesión. Se tenía que aprobar la pregunta que remitió el TSE sobre la “repostulación” presidencial. Horas antes, en puerta de Palacio Quemado, García Linera remarcó que “para no generar susceptibilidades con ningún Órgano del Estado, consideramos que lo más conveniente es aceptar la propuesta que viene del Órgano Electoral a pesar que ha perdido claridad”.
Y ese fue el discurso. El MAS optó por menospreciar la pregunta del TSE al tildarla de poco clara y difícil de captarla, pero aun así la aprobó a las 22:26, dictando suficiente discusión y en medio del abucheo del bloque opositor.

Un discurso coherente emitió el diputado Manuel Canelas (MAS), quien pidió a la oposición “aceptar” la formulación de la pregunta como lo pidió en 2014, cuando Morales fue a su tercera postulación.

Le respondió su colega opositor Bernard Gutiérrez, que pidió al presidente cumplir su palabra, que dio la pasada gestión en entrevista con EL DEBER, cuando prometió volver en 2020 al Chapare para instalar un restaurante.
Lo demás fue un cruce de acusaciones. Los masistas se limitaban a gritar “Evo sí” y la oposición decía “Evo no”. Incluso, el debate se desvío a lo personal. Los opositores Víctor Gutiérrez y Arturo Murillo tuvieron un cruce verbal.

La pregunta del TSE y que será enviada a control constitucional dice: "¿Usted está de acuerdo con la reforma del artículo 168 de la Constitución Política del Estado para que la presidenta o presidente y la vicepresidenta o vicepresidente puedan ser reelectas o reelectos por dos veces de manera continua?".