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El lunes, al interior de la Sala Plena, la discusión fue intensa y larga. Tres vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) apoyaron el ingreso de los delegados de la agrupación Demócratas, quienes habían impugnado el artículo 40 del reglamento de las elecciones primarias, que establece que solamente la gente del partido puede pedir la inhabilitación de sus propios candidatos. Otros tres se opusieron rotundamente a recibirlos. Eso generó dos consecuencias. Una de fondo: no llegaron a analizar la petición demócrata, así que postergaron su tratamiento para el 29 de octubre. Y, en segundo lugar, ni siquiera pudieron decidir cosas administrativas, pues los vocales del TSE tampoco lograron acuerdos para autorizar o rechazar el ingreso de un exgobernador y tres senadores opositores de ese partido, quienes llegaron para presionar por una respuesta al interior del edificio del TSE. Tras una larga espera, los opositores se retiraron y ayer enviaron una carta de protesta formal y anunciaron acciones legales de represalia.

“No hubo consenso en la sala. No puedo decir quiénes tenían unas u otras posiciones, por confidencialidad”, respondió la vocal Dunia Sandóval cuando se le preguntó por qué no se permitió el acceso de los opositores a una sesión que ella misma admitió que era pública. “No existen sesiones reservadas, todas son públicas según la ley, entonces, lo que ocurrió el lunes es que no se llegó a tratar el tema de fondo” y por eso la consideración de las modificaciones al reglamento se postergó casi dos semanas.

Este hecho se añade a una ya larga lista de incidentes que llevan a concluir que hay dos facciones que ‘empantanan’ la Sala Plena y bloquean su capacidad para tomar decisiones.

La reunión del lunes no trató ni el reglamento ni otros temas complicados, como el de los vetos al registro de militantes en Chapare, donde un grupo del MAS atacó a un grupo de personas que atendían un puesto de registro de militancia para el FRI, de Carlos de Mesa, en Shinahota; o la elección de un vicepresidente que remplazará a José Luis Exeni. Y todo por falta de acuerdos.

Sin saber que Sandóval ya había revelado las diferencias en la Sala Plena, el vocal Ildefonso Mamani sostuvo una versión diferente. “Ayer teníamos una agenda específica. Era una reunión ordinaria y no se trató ni siquiera la posibilidad de recibirlos, no vimos la modificación del reglamento, ni la posibilidad de llenar la acefalía en la vicepresidencia, ni los hechos ocurridos en Chapare”.

Lucy Cruz, en la misma línea, señaló que se respetó la agenda. “No vimos ninguno de esos temas. Analizamos nuestros temas cotidianos y dentro de eso no alcanzamos a ver ni el 15% de todo lo que teníamos”.

Tras el incidente, el senador demócrata Yerko Núñez dijo que presentaron una carta de reclamo haciendo notar “los atropellos y abusos” del lunes y anunció un recurso de inconstitucionalidad, si es que no se anula el artículo 40.

Sobre Exeni, Sandóval recalcó que no se pudo llenar su acefalía, con una consideración: “Queremos hacerlo cuando haya consenso, antes no”.

Con lo ocurrido en Shinahota, tanto ella como su colega Antonio Costas se pronunciaron, por separado, pero de forma coincidente. Ambos sugirieron que es necesario que se presenten denuncias concretas para evaluarlas.

Los tres vocales consultados rechazaron hablar de un ‘empantanamiento’ dentro del TSE. Mamani respondió: “Eso es falso, es una conclusión errada, no hay nada”. Cruz aseveró que “todo se trabaja de manera normal, no puede haber empantanamiento porque nuestros temas son administrativos. No ocurre eso”.

Pero Dunia Sandóval explicó que no puede afirmarlo “en general. Si dijera eso nos perjudicaríamos como Sala Plena, porque puede ser que en algún punto ya no haya”.

Un tema político rompió el consenso dentro de este cuerpo colegiado. El proyecto de Ley de Organizaciones Políticas que se envió en junio a la Asamblea establecía que las primarias se realicen hasta 2024, de manera progresiva.

Empero, la Asamblea Plurinacional cambió el proyecto y las impuso para enero del próximo año.

Sandóval recordó que el 23 y el 29 de agosto se enviaron dos notas a la Asamblea ratificando el criterio de que debían ser progresivas. “Nosotros no somos los que redactamos las leyes, fue el Legislativo”, dijo.

Sin embargo, otras fuentes vinculadas al TSE señalaron que fue el exvocal José Luis Exeni quien rompió el consenso con su salida, pues, entre las últimas actividades de su gestión, él fue quien le dio un espaldarazo a las primarias planteadas por el oficialismo. Incluso se dijo que él presentó el esquema del plan para organizar las primarias en 2019 y fue apoyado por otros tres vocales. Pero un mal de salud lo alejó del tribunal.

Sobre el artículo 40 del reglamento, la presidenta Katia Uriona y los vocales Sandóval y Costas discreparon. También observaron otro artículo que postulaba la posibilidad de que se presente un mismo candidato a la Presidencia con distintos acompañantes de fórmula. “No aceptaron ese criterio, pero la Sala Plena reconoció nuestras disidencias”, dijo Sandóval.

El analista Marcelo Silva sentenció que “sin duda alguna” hay dos facciones en el interior del TSE. “Uriona, Costas y Sandóval corresponden a una línea institucionalista que, por supuesto, lo que menos quiere es empañar la realización de un proceso electoral y también quieren cuidar sus imágenes propias”. Complementó que existen otros tres vocales “que tienen una tendencia absolutamente nítida de apego al MAS. Sobre ellos pesaron en momentos denuncias acerca de una militancia o el ejercicio de cargos públicos y también el haber hecho campaña”.

Recalcó que, efectivamente, se generó un empantanamiento con la salida de Exeni. “La reglamentación a la Ley de Organizaciones Políticas y las modificaciones a las mismas clarificaron este panorama”, concluyó. Anticipó que cree probable que se registren más renuncias “ante la presión de definir si va o no la candidatura del presidente Evo Morales”.

José Rafael Vilar coincidió y se refirió a un “muy debilitado y vapuleado Órgano Electoral” que sin suplencias presuntamente enfrenta dos tendencias, “una constitucionalista y otra prorroguista subordinada al Gobierno”.

También alertó que hasta el 8 de diciembre, cuando el TSE deberá pronunciarse si es que acepta o no la candidatura de Evo Morales “estallarán los fuegos”.

Franz Flores, por su parte, avizora para esa fecha una presión intensa de la maquinaria estatal y de los movimientos sociales afines al oficialismo que llevarán a “una cascada de renuncias y una posterior crisis institucional”.

El exintegrante de la Corte Nacional Electoral, Jorge Lazarte, diagnosticó que el TSE perdió “unidad orgánica”. “Dejar que la Asamblea decida cambios sin consultarles fue un error. Ahora, con dos facciones, corren el riesgo de paralizarse. En cuerpos colegiados la tendencia es que las decisiones se tomen por consenso y no por mayorías”.

HECHOS

Medida
Diputados de Unidad Nacional anunciaron que presentarán una acción de inconstitucionalidad en contra de la Ley de Organizaciones Políticas ante el Tribunal Constitucional.

Posición
El ministro de Defensa, Javier Zavaleta, sostuvo el lunes que el MAS y el Órgano Ejecutivo deslindan responsabilidades por el hostigamiento y violencia política, suscitada la semana pasada en Shinahota del trópico de Cochabamba, donde hubo agresiones a seguidores del FRI que intentaban inscribir a militantes