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Hoy, 1 de octubre, se celebra el Día del Árbol en Bolivia, con el fin de promover la responsabilidad de conservar los bosques como recurso natural invaluable para el país. A modo de rendir un homenaje, el voluntariado Colectivo Árbol divulgó un estudio sobre el impacto positivo que producen las plantas, pues aparte de mejorar la calidad del aire, proteger del viento y dar sombra, disminuyen la temperatura en épocas de calor hasta en cuatro grados centígrados en ciertas partes de la capital cruceña.

Dicho estudio fue realizado por Silvestre Miranda, Yoselín Sauto y Daniela Arteaga, pasantes de la carrera de Ingeniería Ambiental de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, en colaboración con el Colectivo Árbol.

La medición del clima se llevó a cabo el 25 y 26 de octubre de 2017 en 10 sitios representativos del Distrito Uno, con diferentes grados de cobertura arbórea, en las que se registró la temperatura ambiente con un termómetro digital.

El primer día se hicieron mediciones en el Parque de la Autonomía, en el cuarto anillo y la avenida Roca y Coronado; el parqueo de Multicenter oeste y el Curichi La Madre. Ese día se registró una humedad relativa del 33%.

Los resultados fueron sorprendentes, pues en el Parque Autonómico de la Juventud se registró una temperatura de 30ºC, mientras que, cruzando la avenida del cuarto anillo, en un lote baldío donde hace tiempo talaron 275 árboles, registró 33,6ºC. Asimismo, en el parque Multicenter oeste midió 32ºC, en tanto que en el Curichi La Madre habían 29ºC.

En la segunda jornada se visitó la Universidad Gabriel René Moreno, el parqueo de IC Norte, el centro Ventura Mall y el Zoológico Municipal. La humedad relativa allí fue del 56%. En el campus se registraron 33,2ºC contra los 34,1ºC que a esas horas se soportaba en el parqueo del IC Norte.

La medición en el Ventura Mall dio 34,5ºC; en cambio en el Zoológico Municipal, que acoge a más de 600 ejemplares de árboles, registraba 30,5ºC. Estos datos ponen en evidencia que la temperatura ambiental de la ciudad varía en función a su cobertura arbórea, dijo Eliana Torrico, representante de Colectivo Árbol.

Reglamento para una ley

“Con la medición de la temperatura demostramos la importancia de los árboles, que está muy ligada a la calidad de vida de las personas. Asimismo, sus hojas nos ayudan a absorber los contaminantes del ambiente que despide el parque automotor y las industrias. También desprenden oxígeno, elemento vital para la respiración”, indicó Torrico.

El gobierno municipal promulgó una ley del árbol en 2015, pero hasta la fecha no la ha complementado con su reglamento. Mientras no se ponga en marcha esta norma, no se podrá realizar el catastro urbano de árboles, necesario para hacer un diagnóstico de la cobertura arbórea en la capital cruceña para trabajar en la conservación, expresó Torrico.

Darío Melgar, director del Jardín Botánico, señaló que debido al crecimiento de la ciudad se han sacrificado áreas arboladas en pro de urbanizaciones. A decir de Melgar, una imagen aérea de la mancha urbana de Santa Cruz muestra que tiene todavía verdor, porque las instituciones y los vecinos se han preocupado en poner árboles, aunque hay malos vecinos que también los cortan.

En criterio de Melgar, ahora falta encarar un plan de silvicultura urbana, que es el cuidado de los árboles en las ciudades y consiste en la creación de bosques urbanos que, a la postre, son un activo económico.

“La tendencia es que la arborización sea un sistema donde se agrupen árboles de porte bajo, alto y medio y que tengan conectividad entre los distintos arbolados”, expresó Melgar.

El director del Botánico recordó que el científico Noel Kempff inició el arbolado en Santa Cruz en la década del 60; en 2000 instituciones cruceñas diseñaron un plan más adecuado de arborización y en 2005 la Alcaldía tomó la batuta y, desde esa vez, se ha arborizado áreas públicas incluso hasta por el octavo anillo. “El Jardín Botánico tiene listos este año 250.000 árboles para sembrar en época de lluvia”, dijo Melgar.

Empero, Eliana Torrico no es muy optimista, pues, según dijo, Bolivia es uno de los países con mayor índice de deforestación a nivel mundial. Cada hora desforesta el equivalente a 30 canchas de fútbol por su modelo “extractivista salvaje”, aseguró.