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Durante mis 25 años de ejercicio profesional como ginecóloga y obstetra he sido testigo, en este trabajo en alianza con Para Ellas, de EL DEBER, de la evolución y la importancia que tienen las mujeres en la sociedad, del liderazgo que con inteligencia, educación, persistencia y capacidad profesional ejercen en los diversos escenarios, que gracias a su esfuerzo personal han podido conquistar.

Hace un cuarto de siglo, solo el 30 % de los médicos éramos mujeres. Poco a poco esta historia fue cambiando, gracias al empoderamiento del sexo femenino y al desarrollo global del país.

La planificación familiar con anticonceptivos hormonales fue importante para que las mujeres vivan su sexualidad libremente sin riesgo reproductivo y pudieron programar los hijos, lo cual les dio nuevas oportunidades de capacitación y profesionalización.

Hoy, a escala mundial las mujeres han logrado conquistar puestos de poder conquistando cargos que antes estaban reservados solo para los hombres. ¿Cuántas mujeres han llegado a ser presidentas de sus países o vicepresidentas, senadoras, representantes a la cámara, ministras, diputadas, concejales, gobernadoras, alcaldesas y jefas de partidos políticos?

Ahora hay neurocirujanas, urólogas, ortopedistas, cardiólogas y cirujanas plásticas, cuando antes estas áreas eran exclusivas de los hombres. En la milicia, hay generalas, en la academia, hay rectoras, catedráticas y científicas.

Hay mujeres tractoristas, conductoras de grandes grúas y camiones. En el periodismo oral y escrito lideran importantes empresas de prensa, radio y televisión y conducen importantes programas de opinión. Hay pintoras y escritoras famosas, cantantes y artistas. Todas polifacéticas y con gran empuje para lograr desplazar al varón o competir con ellos.

Pero cómo hacen para ser exitosas en los escenarios en donde se desempeñan y les queda tiempo para madrugar a responder sus mensajes de WhatsApp, revisar el internet, trabajar en el computador y atender a sus hijos, ver la casa, ir a reuniones y poder atender sexualmente a sus maridos.

Lo que más me impresiona es que el embarazo, que tantas molestias genera, sobre todo en el primer trimestre, no les impide cumplir sus congestivas agendas, les toca aguantarlas sin queja y siguen laborando estoicamente sin recurrir a las incapacidades que con mucha frecuencia serían necesarias.

¿Cómo pueden hacer tanto? ¿Cómo logran sacar tiempo para cumplir tantos compromisos? Será acaso el cromosoma X que les da esa energía tan envidiable para ser lo que son. De verdad que la mujer es un ser maravilloso, que admiro profundamente y que tenemos que cuidar para que su salud no se afecte y se mantengan jóvenes y bellas inculcándoles la importancia de la prevención y de sus exámenes anuales que les permita descartar tantas enfermedades cada vez más frecuentes que las están afectando, como el cáncer de mama, de colón, de cérvix, osteoporosis y el síndrome genitourinario de la menopausia.

Y en este propósito, Para Ellas ha sido nuestra aliada estratégica para lograr estas metas orientándolas, educándolas y difundiendo información para mantener vigentes ocupando los puestos de honor que con tanto esfuerzo han conquistado.