Christon Scriven, amigo de Dylan Roof, se reunió con él a beber alcohol y escuchó los planes para disparar en una escuela. Contó que se desanimó de hacerlo porque había demasiada seguridad.

Scriven llegó a esconder el arma de Dylan en un ducto de aire acondicionado cuando escuchó que iría a lastimar a mucha gente en Charleston. “¿Por qué quieres lastimar a esas personas?”, le preguntó Scriven. Roof solo respondió que le quedaban siete días.

Dylan Roof estaba desempleado. Creó una página web en la que hay varias fotos en las que aparece armado. Escribió un manifiesto en el que lamentaba que no haya skinheads ni un verdadero Ku Klux Klan. “Alguien tiene que tener la valentía de hacer realmente algo. Creo que debo ser yo”, escribió.