Opinión

El incendio y la falta de seguridad en Santa Cruz

El Deber Hace 3/28/2018 7:00:00 AM

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¿Es Santa Cruz una ciudad insegura? El siniestro registrado el lunes en uno de los centros comerciales de la cadena Fidalga desvela que no hay suficientes condiciones para enfrentar acontecimientos de esa magnitud y que tampoco existen los controles adecuados para garantizar que centros comerciales, locales públicos y otros espacios con alta concentración de personas tengan los recursos mínimos indispensables para dar seguridad al público.

Por ejemplo, los bomberos tienen mucha voluntad y pocos recursos para atender los siniestros. Es increíble que carezcan de equipos de respiración autónoma para ingresar a espacios donde hay fuego y humo tóxico; tampoco cuentan con escaleras adecuadas y ¡Dios salve a Santa Cruz de un incendio en un piso alto de algún edificio! Por otro lado, los carros no pueden transportar grandes cantidades de agua y deben ser reabastecidos constantemente, tomando un tiempo clave para salvar vidas o evitar cuantiosas pérdidas.

Cuando se visita otras capitales, donde hay evidente planificación, se puede observar que hay estaciones de bomberos por distritos o por lo menos por áreas geográficas, y que estos están muy bien equipados, con personal altamente capacitado. En Santa Cruz hay seis unidades, una de ellas es privada, otra está en Viru Viru, hay dos de voluntarios, una de la Policía y otra de la Alcaldía; tienen mucha voluntad, pero escaso equipamiento y esa es una falencia puesta en evidencia por el mismo secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación.

Otra falla detectada en el siniestro del lunes se refiere a los extintores. El centro comercial tenía suficientes tanques, pero la sustancia que contenían no era la adecuada para apagar el fuego; de ahí que varios propietarios intentaron accionarlos sin éxito. A eso se suma una gran interrogante acerca de la capacitación que recibe el personal para operar estos equipos.

¿Quién controla cómo están las condiciones en los supermercados, en los locales de comida o de diversión para el público en general? ¿Sabrán las autoridades si estas infraestructuras cuentan con salidas de emergencia construidas siguiendo parámetros internacionales de seguridad?
¿Se sabe si las cocinas están limpias de grasa y si los extintores son los adecuados y tienen el mantenimiento requerido?

Santa Cruz de la Sierra es la ciudad más grande de Bolivia, también es la que más presupuesto municipal recibe; la Gobernación tiene limitados recursos económicos por los recortes sufridos, pero probablemente esa no sea la causa de que existan las carencias antes mencionadas. Esta capital necesita y debe demandar que sus autoridades gobiernen pensando en el ciudadano y en todos sus requerimientos. Debe haber creatividad para optimizar el dinero con el aporte del sector público y privado.

Y, fundamentalmente, el ciudadano necesita que sus autoridades se hagan cargo de su seguridad, ejerciendo control y eliminando la posibilidad de que se autorice el funcionamiento de locales públicos (cualquiera sea su naturaleza) sin las garantías mínimas para la población que asiste a ellos.