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Ni una baliza o señalización vial transitoria, como también se la conoce, ha quedado en pie en las calles que son usadas como canales exclusivos para la circulación de micros dentro del primer anillo de la ciudad. De igual manera, en las intersecciones del segundo anillo, donde en la mayoría se ha prohibido el giro a la izquierda, se están evidenciando daños de estos objetos, en especial en los cruces de las avenidas Piraí y Cristo Redentor.

EL DEBER hizo un recorrido por las mencionadas vías a raíz de la denuncia del concejal de UCS Johnny Fernández, de un supuesto sobreprecio en su adquisición en las gestiones 2016 y 2017, pues se conoció que cada una estaba tasada en Bs 246 cuando en las mismas empresas proveedoras costaban Bs 130.

En las calles muy transitadas por los micros, como La Paz, Murillo, Beni, Libertad, España, Charcas, Buenos Aires o Mercado, solo se aprecian las bases empernadas de las balizas, y en otras vías no quedan ni los tornillos porque la gente en situación de calle los ha extraído para negociarlos.

En la avenida Isabel la Católica, donde no hace ni dos meses que fue rediseñada la señalización, todas las balizas han sido topeteadas por los micros, incluso han llegado a desprender la cinta reflectiva que llevan.

En 2016, en menos de ocho meses fueron derribados y destrozados 850 señalizadores, por lo que la comuna anunció la instalación de cámaras para identificar y luego sancionar a los infractores, en su mayoría choferes, proyecto que aún no ha sido implementado.

Denuncia

El concejal Fernández indicó que está acopiando información, como comunicaciones internas, proformas y facturas del costo de las balizas, para luego sentar denuncia en la Fiscalía.