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La idea del espejo como reflejo de la identidad se puede aproximar desde distintas ramas de la teoría. Desde la sicología, R. Laing lo sugiere como el puente entre el Yo para mí y el Yo para los demás. En la antropología, Platón afirma que nuestra percepción de la realidad es solo una sombra de lo que ocurre a nuestro alrededor.

Basada en esa noción, la muestra Autoridad y reflejo, que desde el jueves se puede apreciar en Nube Gallery (Arenales # 319), presenta ocho obras de once artistas nacionales cuyo protagonista físico es el espejo. Alejandra Alarcón, Rodrigo Alarcón, Juan Pablo Arce, Sandra de Berduccy, Natalia González, Carlos Kempff Seleme, Andrés Mallo, Alfredo Román Bulacio y Óscar Barbery, Raquel Schwartz y Roberto Unterladstaetter componen una selección de artistas contemporáneos bolivianos de los últimos 15 años, gracias a la labor curatorial de Douglas Rodrigo Rada. Son obras que tienen que ver con la identidad y con la forma en que la imagen que vemos en el reflejo puede ejercer cierto poder sobre el individuo.

También es una manera de ver cómo ha cambiado el espejo de la sociedad boliviana de las dos últimas décadas, periodo al que corresponden las obras en la exposición. También se obtiene un panorama generacional, porque en ella hay desde históricos y consagrados, como Raquel Schwartz, hasta figuras emergentes, como Rodrigo Alarcón. “El espejo como superficie reflejante es altamente político, es el momento en el que el hombre debe confrontarse con este para identificarse con la imagen de sí mismo, la cual lo integrará a un grupo y a una sociedad.

Es también una oportunidad para saber que hay espejos en el arte contemporáneo boliviano, espejos que están hablando de la politicidad del cuerpo y de la identidad del cuerpo social. De la misma forma en que lo relacionamos socialmente, utilizamos al espejo como una especie de intermediario para saber có- mo se ve uno y cómo nos ven los demás”, explica Rada.

De eso se nutre la propuesta de Andrés Mallo. “Son las palabras que se utilizan para hombres que tienen otra orientación sexual con un lenguaje cargado de connotaciones negativas. El lenguaje cotidiano refleja, como la vida misma, los valores culturales de la palabra. Los prejuicios contra cualquier minoría o grupo social que se siente favorecido”, señala el artista, que plasma su discurso en el espejo, escrito con lápiz labial.

Reflexiones

Armas gemelas se titula la instalación de 2008 de Alfredo Román y Óscar Barbery, que consta de dos rifles iguales apuntándose el uno al otro, y un espejo de dos caras entre los dos. Es una metá- fora de la intolerancia y violencia irreflexiva que se genera alrededor de las otredades. se repite en la obra de Rodrigo Alarcón con esos candados.

Se trata de un artista que tiene bastante clara la imagen del candado en el concepto de identidad”, comenta el curador. Oculto se titula la propuesta de Alarcón, que presenta un espejo con piezas de candado que están abiertas y otras cerradas. El artista elaboró este trabajo con la idea de observarse un poco más, de saber cuándo uno puede permitirse salir de sus propios límites, conocerse constantemente y trascender patrones. “Todos somos como células de cada organismo, individualidades, seres con experiencias particulares y distintas características que nos identifican.

Entonces, siempre que te conoces mejor logras desarrollar una conciencia. Así te das cuenta de que eres alguien que tiene presencia en esta sociedad y puede influir en los demás”, expresa Alarcón. Una de las obras que se ha visto poco en Bolivia es la de Juan Pablo Arce, que vive en Alemania desde hace 10 años. “Su trabajo tiene una tipología de producción y una evolución imposible de emular en la época. Era una obra rara, en un momento en el que se conocían diversos tipos de videoarte, pero no existía la calidad de producción que tenía ese video en específico”, complementa Rada.

Lo político se inserta en el trabajo de Raquel Schwartz desde hace varios años, pero también lo social desde un punto de vista crítico. Aquello se pone en evidencia en una de las obras más originales de la muestra. Se trata de un espejo en forma de la palabra Magnífica en letra manuscrita (en placa plástica calada), que pretende llamar la atención acerca de las formas en que se relacionan los cánones de la belleza en nuestra sociedad. “Me parece interesante que exista una lectura muy política desde cualquier ámbito, como  también social, partidaria y feminista. Así se recoge un poco de la visión de cada artista, porque siempre queremos hablar de los acontecimientos que nos rodean, de lo que nos molesta o lo que nos parece bien. En este caso, me quedé con la palabra magnífica; dibujé la tipografía, me parecía un dibujo un poco abstracto, pero me interesaba que sea una letra redondita, curvilínea, para que haga pensar también un poco en la forma del espejo. Además, la palabra misma, magnífica, me parece que es más poderosa que esa simple idea de la belleza que tenemos acá.

Magnífico pueden ser muchas cosas. Vos y yo podemos serlo”, menciona Schwartz. Carlos Kempff Seleme está presente en la muestra con Serie Texts (serigrafía sobre Millar). El tema principal del artista cruceño, que vive en Nueva York, es la identidad. Su trabajo está inspirado por la teoría queer y la literatura. “Ha florecido en mí un profundo interés en la traducción de las lenguas y el lenguaje mismo, y me ha dado una sensibilidad multicultural que se puede ver claramente en mi trabajo”, dice Kempff.

Natalia González Requena está presente en la muestra con Estereocomparadores II (estereoscopio e hiperescopio), una segunda entrega del trabajo enfocado en lo temporal y lo espacial a través de interacciones con objetos. Por otra parte, la labor de Roberto Unterladstaetter se puede ver en No conozco las periferias (espejo grabado), una confirmación de que la muestra permite apreciar cómo ha evolucionado el arte contemporáneo boliviano en los últimos años. “Las obras aquí presentadas, todas, parten de la objetualidad del espejo y, por ende, del reflejo, para repensar la identidad individual, social y, en el caso de Juan Pablo Arce y Natalia Gonzá- lez, la reproducción del paisaje o la reflexión sobre la percepción de la realidad como una imagen o un reflejo”, concluye Rada

Sandra de Berduccy propone imágenes que pueden conducirnos y delimitar nuestro espacio social.
Armas gemelas se titula la instalación Alfredo Román y de Óscar Barbery. Es una metáfora de la violencia