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La presión contra los vocales electorales no ha cesado, pese a la renuncia de Katia Uriona, hasta ayer presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Ahora el blanco parece ser el abogado Idelfonso Mamani, que en 2015, tras asumir como vocal nacional, quedó expuesto por una denuncia del senador Óscar Ortiz, quien presentó numerosas fotografías que demostraban su participación en la campaña electoral de Mamani en Potosí, en favor de la candidatura del masista Juan Carlos Cejas para la Gobernación.

La denuncia fue rechazada entonces por el TSE y la apelación de Ortiz no fue contestada hasta hoy, pero el senador opositor decidió reflotar el caso ayer con una advertencia: el abogado que pintaba en 2015 las paredes para la campaña del MAS es ahora uno de los vocales que puede habilitar la candidatura de Evo Morales obedeciendo una sentencia constitucional e ignorando el mandato popular del referendo del 21 de febrero de 2016, que dijo No a la repostulación.

Ayer se buscó establecer comunicación con el vocal aludido para conocer su punto de vista, pero no fue posible ubicarlo en su teléfono.

Ortiz manifestó que la renuncia de Uriona lleva a este órgano del Estado a una profunda crisis institucional y, particularmente, a una crisis de legitimidad y de credibilidad, tomando en cuenta que en las siguientes semanas este tribunal tendrá que resolver el recurso presentado contra el reglamento de la Ley de Organizaciones Políticas, que limita el derecho ciudadanos a impugnar candidatos, según un comunicado oficial del organismo.

En criterio del legislador, en el TSE queda la mayoría que obedece al partido de Gobierno y dio como ejemplo el caso del vocal Mamani.

En medio de la crisis institucional, que ha acarreado las renuncias de José Luis Exeni, vicepresidente del TSE, y Uriona, en menos de un mes, ayer se mencionó la posibilidad de más renuncias, especialmente de los vocales Antonio Costas y Dunia Sandóval. Sin embargo, fuentes del Órgano Electoral Plurinacional han descartado por ahora que se presenten más dimisiones.

Por su parte, Ortiz espera que la Sala Plena del TSE dé una respuesta al recurso de apelación que presentó tres años atrás, dado que para él es un acto de justicia que se dicte la suspensión del vocal que ha estado vinculado a la campaña política del oficialismo y, por tanto, no es imparcial.