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Bolivia y Argentina iniciaron ayer la segunda reunión para definir modificaciones en el contrato de exportación de gas que mantienen los países. En este contexto el ministro de hidrocarburos boliviano Luis Alberto Sánchez, abrió la posibilidad de ejecutar las boletas de garantías contra el vecino país por la deuda acumulada por la venta del carburante.

El Estado argentino debe entre $us 300 y 400 millones por el consumo de gas boliviano, según un informe dado por el propio Sánchez en el mes de octubre. La boleta de garantía establecida por contrato es de $us 140 millones, de acuerdo a declaraciones vertidas por la autoridad. Pese a la deuda, Sánchez, que ayer junto con el titular de YPFB, Óscar Barriga, comenzaron a reunirse con sus pares argentinos, afirmó que continuará con la entrega del producto. “Son dos facturas impagas, vamos a ejecutar las boletas de garantía, es un tema que estamos trabajando. Hoy deben un cierto monto de dinero, ejecutaremos la boleta de garantía, es lo que dice el contrato”, dijo la autoridad. La primera reunión se inició en octubre, en la ciudad Santa Cruz de la Sierra, y la segunda finaliza hoy en Buenos Aires

Genera tensión
El experto en hidrocarburos Hugo del Granado aclaró que en el contrato con Argentina no existe el término de boletas de garantías, sino cartas de crédito que cumplen la misma función. Observó que las declaraciones de Sánchez generarán tensión en momentos en que el país necesita mantener sus mercados. “Si cobran las cartas de crédito, sería a una ruptura en la relación. El país necesita vender gas a Argentina”, precisó el experto. Sugirió aplicar las multas como el cobro de intereses por la demora en el pago.

Roses
El país tiene un contrato firmado con Argentina para la provisión de gas natural hasta 2026. Pero en el transcurso de este año hubo roces entre autoridades de ambos países, tanto por el incumplimiento del volumen enviado por Bolivia, como por el no pago puntual de Argentina. El episodio más reciente fue el protagonizado entre el embajador de Argentina en Bolivia, Normando Álvarez, y el ministro del área hidrocarburífera, Luis Alberto Sánchez. El diplomático argentino declaró que su país quería ajustar el contrato para recibir una mayor cantidad de gas por época de invierno y disminuir sus pedidos en verano. Esta propuesta fue desechada por al autoridad nacional, porque no sería un buen negocio en tema de precios. Pero Álvarez aclaró que nunca se mencionó el precio del carburante en estos acercamientos. Bolivia también negoció con Brasil la ampliación del contrato que finaliza en 2019. Según el Ministerio de Hidrocarburos en las últimas reuniones con ejecutivos de Petrobras se determinó trabajar en la renovación del contrato de exportación de gas a Brasil, pero se avanza en acuerdos con empresas privadas de ese país