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Doce años después volvió Pablo Zeballos a San Antonio, adonde llegó en 2006 por primera vez para convertirse en ídolo y ganarse el cariño de los hinchas de Oriente a punta de goles. El delantero paraguayo está de vuelta con ganas de ser un aporte más para el equipo y al final del torneo ensayar el grito de campeón.

Ayer, después de que en horas de la mañana fuera presentado públicamente en un acto al que asistieron periodistas e hinchas del equipo refinero, por la tarde el jugador se puso nuevamente la camiseta del club que lo ayudó a cruzar fronteras cuando apenas era un jovencito de 20 años. Oriente no lo pudo sostener aquella vez porque estaba hecho para cosas más grandes, y lo que le ofrecían de otros lados era prácticamente impagable.  

El año pasado se hicieron las gestiones para traerlo de vuelta, pero cuando parecía cerrada la operación algo falló y la dirigencia se quedó con las ganas. Hoy la figura es distinta; el jugador quiso venir, volvió feliz, firmó un contrato por una temporada, ilusionado con ser campeón.

“Vuelvo con más años (32), con el pelo un poco más largo que antes, con más goles, con más equipos en mi carrera y con ganas de ser campeón”, dijo Zeballos durante el acto de su presentación en una de las empresas que respalda económicamente al club.

Físicamente no está bien, lo aclaró ayer, pero dijo estar dispuesto a hacer todo el esfuerzo que sea necesario para ponerse en buenas condiciones en dos semanas más, cuando se inicie el torneo (Oriente debuta el 20 de julio contra Aurora).

El atacante guaraní, con pasado por equipos importantes de Paraguay, México, Ecuador, Brasil, Rusia, Colombia y Catar, viene para llenar el vacío que dejó el venezolano José Alí Meza.

Zeballos es el cuarto fichaje que concreta la dirigencia para afrontar el Clausura, después de Guillermo Viscarra, Matías Duffard y Patricio Vidal. Está en lista de espera Gualberto Mojica. Se fueron Jhonny Cano, José Alí Meza y Paulo Rosales.