Escucha esta nota aquí

El ministerio de Educación admitió que no puede controlar la producción de láminas ilustrativas en todo el país, pero condenó que muchos de estos materiales académicos e incluso libros tengan errores que distorsionan el contenido que debe recibir cada estudiante.

"No hay que hablar de un caso concreto, de manera general todo tipo de publicación no puede ser del todo regulado. No podemos ir a todas las imprentas para ver lo que publican. En segundo lugar los maestros deben tener cuidado del material que se utiliza", explicó a EL DEBER el viceministro de Educación Alternativa, Noel Aguirre. 

La autoridad dijo que no se pueden prohibir ciertas publicaciones por existir el principio de libertad de expresión, pero recomendó que todas las unidades educativas comiencen a evaluar los materiales educativos que usa cada estudiante. 
?
"Cada maestro tiene la obligación de ver que lámina o libro utiliza el alumno, se necesita evitar que haya elementos de racismo, discriminación o distorsión. Lamentablemente tampoco se puede ver que vende la librería de al lado", aseveró el funcionario. 

En los últimos días tuvo lugar una polémica por una lámina referida al día de la madre, que incluye elementos despectivos y denigrantes hacia las mamás del oriente y el comportamiento que presuntamente tienen. 

La persona que elaboró el material, Basilio Roque, pidió disculpas en la víspera y atribuyó el "error" a la información descargada de internet. Sin embargo, igual fue denunciado por mujeres de los llanos que se sintieron afectadas por la publicación.  

"Nos ha causado preocupación, rechazo, censura y pedimos que se tomen las acciones necesarias. Es inaceptable y como ministerio pedimos que existan las sanciones que corresponden y desde ahora tener más cuidado a este tipo de material", agregó Aguirre.