El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, anunció este miércoles que no se presentará a la carrera presidencial por la Casa Blanca de 2016, removiendo así un potencial obstáculo a la favorita del Partido Demócrata, Hillary Clinton.

"Creo que nos quedamos sin tiempo, el tiempo necesario para montar una campaña ganadora por la nominación" del candidato demócrata a la presidencia, dijo Biden en el rosedal de la Casa Blanca junto a su esposa Jill y al presidente, Barack Obama.

El anuncio de Biden puso punto final a un par de meses de intensa especulación sobre la posibilidad de un nuevo intento presidencial (ya fue precandidato en 1988 y 2008), en un escenario que llegó a influenciar la campaña de Clinton y la de su más próximo adversario, el senador Bernie Sanders.

La semana pasada, diversos institutos de sondeos incluyeron el nombre de Biden en sus encuestas, y los resultados mostraron que el vicepresidente arrancaría su campaña con un nivel de apoyo aproximadamente 20%.

Impacto en el escenario político

Con Biden fuera de una campaña en la que nunca ingresó formalmente, Clinton queda ahora con el camino libre para conquistar la nominación por el Partido Demócrata para las elecciones del próximo año.

Al mismo tiempo, sin Biden en campaña quitándole votos a Clinton en el centro del partido, el "socialista democrático" Sanders debería ver como se reducen sus posibilidades de constituirse en una seria amenaza para la ex secretaria de Estado.

El aparatoso multimillonario Donald Trump, que aparece como franco favorito entre los precandidatos Republicanos, saludó la decisión de Biden de no sumarse a la campaña, y no escondió su alivio por no tener que enfrentarlo en una disputa electoral.

"Creo que Joe Biden tomó la decisión correcta. Personalmente, preferiría competir contra Hillary, porque sus antecedentes son pésimos", expresó Trump en la red social Twitter.

Por su parte, el presidente del Comité Nacional Republicano, Reince Priebus, admitió que Biden era "el más formidable candidato a una elección general que los demócratas podían haber lanzado".

Para Priebus, el anuncio de Biden "mejora enormemente" las posibilidades de los Republicanos de conquistar la Casa Blanca.

"No me quedaré callado"

Sin embargo, Biden dejó claro este miércoles que pretende "hablar claramente y con firmeza, para influenciar hasta donde sea posible dónde estamos como partido y dónde precisamos ir como nación".

"No me quedaré callado", alertó Biden, quien era visto como una alternativa de los demócratas ante fragilidades de la campaña de Clinton, en especial cierta disconformidad entre la base organizada del partido por su visible y constante tentativa de despegarse de la figura del presidente Obama.

El primer debate entre los candidatos demócratas, sin embargo, ayudó a consolidar el liderazgo de Clinton en los sondeos y de inmediato se levantaron voces para que Biden abandone la idea de lanzarse a la campaña, para dedicarse a unificar al partido.