Escucha esta nota aquí

Tiene 29 años, pero el destino la ha convertido en una mujer con mucha experiencia y fortaleza. Cree plenamente que los tiempos de Dios son perfectos, por ello nunca reniega ni cuestiona lo que le tocó vivir a su familia.

De estar activamente en los reinados de belleza y el modelaje, Flavia Foianini dejó todo y hoy es, antes que todo, mamá, esposa y un pilar fundamental para su familia y también presentadora de TV.

Un poco de ella

En 2006 fue azafata EL DEBER, en 2009 ganó los títulos de miss Bicentenario y miss Bolivia Mundo. Ese mismo año representó al país en el Miss Mundo en Sudáfrica, donde se situó en el top 5 de mejor figura y se clasificó a la final de miss Modelo y Talento.

Hace ocho años y medio se casó con Juan Pablo Mazzone y son padres de dos chicos, Ángelo y Alessandra, de ocho y tres años, respectivamente. Se siente muy satisfecha y agradecida por su familia. No cree que exista una fórmula para llevar adelante un buen matrimonio, aunque sí está convencida de que sin la presencia de Dios nada es posible.

“Tengo una vida matrimonial normal. Hemos tenido momentos difíciles, que fueron superados con tolerancia, diálogo y, sobre todo, con amor, y también muchos instantes felices. Planeamos seguir toda la vida juntos”, contó Flavia.

Su trabajo

Estudió Diseño Industrial, pero no concluyó la carrera, una de las cosas que tiene pendientes. Actualmente es una de las presentadoras del noticiario nocturno de TigoSport, trabajo que la apasiona y que la hace descubrir un mundo que era muy desconocido para ella.

También es maestra de ceremonias en eventos y azafata, cuando tiene tiempo.

Los reinados

No se arrepiente haber sido miss, disfrutó los reinados y aprendió mucho.

Viajó a varios países, a los que muy difícilmente hubiese llegado de no haber sido miss. Conoció mucha gente y aprendió a ser autosuficiente, a darle valor al tiempo, a organizarse para todas sus actividades, por lo que está muy agradecida con Promociones Gloria.

La prueba más grande

Hace dos años su hermana menor, Ángela Foianini, tuvo un grave accidente en Brasil. Ese hecho cambió a su familia y a Flavia en particular.

Son muy unidas y, a pesar de que su hermana permanece postrada en una cama desde entonces, están en contacto todos los días. “Ella escucha lo que le digo, siente mi cariño y tenemos fe de que Dios la levantará de esa situación”, dijo.

“Fue muy duro y doloroso, acepto lo que Dios decide para mí. Por experiencia afirmo que en la adversidad es cuando nos volvemos más fuertes, porque no me puedo quebrar, ya que mi hermana y mi familia me necesitan”, afirma.

Así, con nuevas prioridades, pero agradecida por todo, dice cuidarse comiendo sano y haciendo un poco de ejercicios.