Mucho antes de que los gallos se desperecen para entonar sus primeros cantos de la jornada, con el rostro cubierto por una máscara los abuelos empezaron a danzar y desfilar en la madrugada por las calles de Santiago de Chiquitos, que ayer celebró los 264 años de su fundación en honor a su santo patrono.

Cuando los abuelos llegaron a la plaza al ritmo de la flauta, repicaron las campanas del templo chiquitano y los pobladores ingresaron ceremoniosos para escuchar la misa en la que entraron en comunión los vecinos y las autoridades locales.

Después de la misa se llevó a cabo la procesión del santo Santiago apóstol, para que el baile del Sarao se abra paso posteriormente y con la sonrisa en la cara de los bailarines todos confluyan en un almuerzo de confraternización.

Por la tarde, el público presente en Santiago de Chiquitos pudo ver de nuevo a los abuelos recorriendo por las calles del pueblo llleno de fe en su patrono.

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