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El presidente Evo Morales empezó el año poniendo toda la carne al asador en su campaña por el Sí en el referéndum de febrero, en el que la población definirá si le autoriza postularse a otra reelección en 2019.

El mandatario partió con una premisa esencial y, ante los micrófonos de los medios estatales, advirtió que la consulta refleja una democracia ejemplar, mientras que para el defensor del pueblo, Rolando Villena, y para algunos opositores, el sistema democrático se ha debilitado.

Ayer, Morales se presentó dos veces ante los televidentes de Bolivia TV. Por la mañana, durante más de dos horas en las que volvió a sus orígenes, habló de su época de dirigente y de su ascenso hasta su llegada al Palacio. Mostró su casa, su cato de coca y hasta dónde se bañaba.

“El referéndum es un acto democrático, yo quisiera que nuevamente podamos batir un récord en participación. En las elecciones nacionales hubo más del 90% de participación. Díganme en qué parte del mundo es así, en países vecinos lo hacen menos de 50% como antes lo hacía Bolivia”, señaló.

Por la noche estrenó un programa, Democracia directa, en el que habló sobre el proceso político vivido en estos últimos 10 años y lo comparó con la llamada etapa neoliberal.

“Algunos medios son responsables de la privatización”, acusó el presidente, señalando puntualmente al grupo Fides. Destacó los logros de su gestión en una década, la inclusión de los pueblos indígenas y del campesinado en la nueva Constitución. Sin embargo, anoche la televisión estatal omitió algunos de los problemas que enfrentó Morales, como las matanzas de La Calancha y de Caranavi o la represión de Chaparina.

Asimismo, el dignatario se mostró crítico con la postura del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que limitó a 15 minutos el tiempo de transmisión de actos de entrega de obras oficiales en medios de comunicación para evitar que el Gobierno tenga la ventaja de usar los recursos del Estado en campaña.

Las reacciones
El diputado opositor Luis Felipe Dorado le respondió que no puede hablar de democracia, porque él pisoteó las leyes al decir que no iba a buscar reelección, y ahora va por ella”.

La Defensoría del Pueblo, en un informe presentado ayer, denunció que la democracia se ha debilitado. “En Bolivia existe un debilitamiento de las instituciones, debido al desmedido afán de control de parte del Ejecutivo y a un crecimiento de la corrupción que ha permeado a una parte de la institucionalidad de manera incontrolable...”.

Morales respondió a esa crítica indicando que lo que molesta es que ahora los movimientos sociales