Cuando se encienden los focos de los Óscar toda la atención se centra en los artistas nominados, pero este año las miradas también se dirigirán a los ausentes pues por segunda edición consecutiva de los grandes premios del cine no habrá ningún actor negro entre los candidatos.

El fantasma del racismo volvió a sobrevolar Hollywood al hacerse públicas en enero las nominaciones para la 88 edición de los Óscar, que se celebrará el 28 de febrero en Los Ángeles, y las protestas y la amenaza de un boicot por parte de la comunidad negra han marcado las semanas previas a la ceremonia.

Había actores negros que figuraban en algunas quinielas, como Will Smith ("Concussion"), Idris Elba ("Beasts Of No Nation"), Michael B. Jordan ("Creed") o Samuel L. Jackson ("The Hateful Eight"), pero finalmente todos los nominados fueron blancos, una situación que reactivó en las redes sociales la etiqueta de protesta #OscarsSoWhite (Óscar tan blancos) que ya tuvo eco en 2015.