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Postulantes que esperan ser aceptados en diversas normales del país fueron gasificados este martes por la Policía en puertas de la Central Obrera Boliviana (COB) por lo que anuncian radicalizar sus medidas de presión.

Sus dirigentes anunciaron que instalarán un piquete de huelga hambre y realizarán crucifixiones en las puertas del Ministerio de Educación.

La noche del lunes, cuando realizaban una vigilia en puertas del Ministerio de Educación, también fueron reprimidos por miembros de la UTOP, un departamento especializado de la Policía.

Los postulantes argumentan que tuvieron notas superiores a 51% y por ello exigen ser admitidos. Señalan que en primera instancia recurrieron al envío de cartas y documentación que respalda su denuncia de haber sido "discriminados" de las listas publicadas a pesar de contar con notas de aprobación.

Sin respuesta de las autoridades

Ronald Chambi, dirigente de este sector informó que a la fecha no han recibido ninguna respuesta por parte de las autoridades del sector, motivo por el cual hace una semana se encuentran realizando movilizaciones.

En Santa Cruz, alrededor de 50 estudiantes que lograron ingresar a los predios de la normal Enrique Finot  para demandar que se abran espacios, amenazan con radicalizar sus protestas.

Delegados departamentales se han sumado a las medidas de presión en la ciudad de La Paz y también se han dado manifestaciones en el resto del país.

Promedio de calificaciones

El ministerio de Educación, Roberto Aguilar, emitió un comunicado en el que señala que solamente los mayores puntajes obtenidos por los aspirantes en el examen de ingreso han sido aceptados en las normales.

El comunicado informa que postularon 33.000 estudiantes, de los cuales ingresaron a los centros de enseñanza un total de 3.500.

Los jóvenes que realizan su protesta, recibieron, según el ministerio, calificaciones inferiores a los mínimos establecidos para su aceptación, aunque hayan tenido nota de 51% o más.

Además, Aguilar ratifica que no flexibilizará sus normas y los postulantes no serán aceptados, argumentando que el número de 3.500 que ingresarán a las normales es "racional" y tiene que ver con las posibilidades de contratación del sistema público escolar.