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Alemania reconoce los errores de la guerra. El Bundestag alemán reconoció ayer en una sesión solemne con motivo del 70.º aniversario del fin de la II Guerra Mundial su deber moral de no olvidar los crímenes del régimen nazi y de defender la dignidad de todo ser humano, frente a la xenofobia o el antisemitismo.

"No hay ninguna justificación moral para no mantener vivo el recuerdo de aquellos hechos atroces en Alemania, ni tampoco para olvidar las obligaciones morales que se desprenden de ellos", subrayó ante el pleno el historiador Heinrich August Winkler, invitado a pronunciar el discurso central del acto.

Siete décadas después de la capitulación del Tercer Reich, en el salón de plenos le escuchaban el presidente alemán, Joachim Gauck; la canciller, Angela Merkel; los primeros ministros regionales y los máximos responsables de las instituciones federales, junto a representantes del cuerpo diplomático acreditado en Berlín.

Obama honra a generación
Por su parte, el presidente de EEUU, Barack Obama, honró a la generación "que salvó al mundo" al conmemorar el 70.º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial y el Día de la Victoria en Europa (VE Day, en inglés), que "representó, por fin, una esperanza de paz".
El presidente Obama recordó que hace 70 años "las fuerzas aliadas declararon la victoria en Europa sobre la tiranía", después de seis años de "lucha brutal" que se cobró la vida de más de 60 millones de personas, incluidos seis millones de judíos asesinados por el régimen nazi, destacó.

Rusia celebra en la Plaza roja
En tanto, Rusia se dispone a celebrar el 70.º aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi en la II Guerra Mundial con el desfile militar más grande de su historia, marcado por el boicot de los líderes occidentales, que han dado la espalda al Kremlin como castigo por su intervención en Ucrania.

El empedrado de la Plaza Roja acogerá hoy el mayor alarde de potencial militar del planeta, pero los principales dirigentes mundiales, con la excepción de China, lo verán por televisión.
Cada 9 de mayo los rusos celebran el Día de la Victoria, pero este año está marcado por el nuevo antagonismo con Occidente, que ha impuesto sanciones económicas a Rusia por la anexión de Crimea y la injerencia militar de Rusia en la vecina Ucrania.