Escucha esta nota aquí

La apuesta pública privada para la producción de combustible verde, como alternativa de mezcla para el combustible importado, es impulsada por cuatro ingenios cruceños que realizaron millonarias inversiones para apuntalar este proceso. El ingenio La Bélgica es uno de ellos, que ya materializó una inversión de $us 42 millones en infraestructura y equipamiento para la generación de etanol.

El presidente de La Bélgica, Rodrigo Gutiérrez, explicó que iniciaron este proceso hace 2 años, con la adquisición de cuatro propiedades agrícolas por $us 22 millones; además de la compra de maquinaria agrícola (tractores, chatas) por $us 4 millones.

Este año, el ingenio destinó otros $us 16 millones en la compra de un trapiche de 78 pulgadas, con la que proyectan duplicar la molienda de caña que actualmente asciende a 8.000 toneladas, y que pasará a 18.000 toneladas. También proyecta destilar 300.000 litros de alcohol por día.

“Lograremos producir los primeros volúmenes de etanol en 2019. La inversión total fue de $us 42 millones. Lo hicimos con aportes propios y a través de créditos de la banca”, destacó Gutiérrez.

Para el empresario azucarero, el biocombustible tendrá un efecto multiplicador real, debido a que significa invertir en la expansión agrícola, compra de maquinaria, insumos y contratación de mano de obra para la zafra, molienda y técnicos capacitados.

“La producción responderá a la demanda, y mientras mayor sea, más se va a producir y mayores ingresos generará para todos”, dijo.

Recordó que de acuerdo a proyecciones el combustible verde aportará un 1% adicional al PIB.

Tan solo en la generación de empleo, puso de ejemplo que para el ensamblado del trapiche se encuentra actualmente trabajando alrededor de 150 personas, entre albañiles e ingenieros.

Con relación a la polémica que se despertó en algunos sectores con relación al impacto que pueda tener para el medioambiente, mencionó que aportará de diversas maneras, y puso de ejemplo a los automotores: “Mejora su rendimiento, cuida su motor y contamina menos el aire”, apuntó.

El empresario azucarero cruceño observó que Bolivia era el único país de la región, además de Venezuela, en estar ausente del negocio del biocombustible, adelantó que atraerá más inversiones.

“Sabemos que somos cuatro los ingenios que estamos apostando por el etanol; pero pensamos que atraerá más inversión nacional e incluso internacional”, añadió.

El sector cañero-azucarero se encuentra a la espera de la reglamentación de la ley de Aditivos de Origen Vegetal; de igual manera lo hacen otros sectores agrícolas.