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Japón recortó este lunes en dos décimas el avance intertrimestral de su producto interior bruto (PIB) en el periodo octubre-diciembre, lo que siembra nuevas dudas sobre la efectividad real del "Abenomics" y su capacidad para reactivar a la tercera economía mundial.

La tasa anual de crecimiento también fue revisada a la baja, y pasó del 2,2 al 1,5%, lo que contrarió a muchos analistas que esperaban una corrección más suave.

La razón de esta revisión parece responder a la debilidad del gasto de capital de las empresas, un elemento clave para la recuperación.

La inversión corporativa en plantas y equipos cayó un 0,1%, en vez de avanzar un 0,1%, tal y como mostró el dato publicado originalmente el pasado 16 de febrero.

Esto supone el tercer trimestre consecutivo de retroceso para el gasto de capital empresarial y denota una persistente cautela por parte del sector privado.

Economía consumista 

Por otra parte, el consumo, principal motor de la economía nipona, fue revisado al alza en dos décimas, lo que situó su avance intertrimestral en el 0,5%, según mostraron los datos publicados hoy por la Oficina del Gabinete nipón.

La mejora respondió a un incremento mayor de lo esperado en las ventas de automóviles, ropa o bebidas, aunque el aumento no fue lo suficientemente consistente como para hacer pensar a los analistas en una recuperación sólida de la demanda privada.

El ministro portavoz del Gobierno, Yoshihide Suga, se pronunció de manera escueta y sostuvo que pese a la revisión a la baja la economía japonesa "sigue en la senda de la recuperación en su conjunto".

Dudas sobre "Abenomics"

Tras la revisión de hoy, el "Abenomics", el plan de reforma económica impulsado por el primer ministro Shinzo Abe, se mantiene en entredicho a la espera de los próximos indicadores macroeconómicos nipones y del PIB de enero-marzo.

La entidad emisora aprobó su programa de flexibilización en abril de 2013 a instancias del Gobierno Abe con el objetivo de que Japón experimente este año una subida de los precios en torno al 2% y así dejar atrás dos décadas de deflación.