A horas del homenaje del cese de hostilidades en la Guerra del Chaco, tres ancianos son los únicos beneméritos con vida en el departamento de Tarija, que fue parte del escenario bélico hace 80 años.

Benigno Garrado Peñaranda, de 104 años; Eusebio Muñoz Aparicio, de 99 años, y Julio Gareca, de 98 años, expusieron su vida en la defensa del territorio nacional y los yacimientos de gas natural.

Garrado y Gareca viven en Villa Montes, donde este domingo los presidentes Evo Morales y Horacio Cartes evocarán el cese de hostilidades, mientras Muñoz se encuentra en la capital tarijeña.

Con el paso del tiempo, los excombatientes que se establecieron en esta región, han fallecido razones de salud. Hasta el año 2000, eran 112 los excombatientes con vida.

“Son los únicos sobrevivientes de la Guerra del Chaco en nuestra región después de la movilización de miles de excombatientes que se produjo el 14 de junio de 1935, cuando fue el cese de hostilidades”, dijo el asesor jurídico de la Federación Departamental de Beneméritos, Antonio Cadena.

En su criterio, el mejor homenaje que se debía dar ahora a estos tres excombatientes es un bono único de 15.000 bolivianos que ha aprobado la Asamblea Legislativa Departamental (ALD) de Tarija, a través de una Ley. Pero el monto fue rechazado por el Ministerio de Economía y Finanzas por considerar que no se puede erogar más dinero en otro bono para los veteranos.

Los tres beneméritos sobreviven con una renta de 2.400 bolivianos mensuales y un bono anual de 6.000 bolivianos, montos menores que los que reciben los excombatientes del Paraguay.

Don Eusebio Muñoz, que ahora funge como presidente de la Federación Departamental de Beneméritos de la Guerra del Chaco, dijo que el Gobierno no se ha preocupado por el bienestar de ellos luego que defendieron con sus vidas la riqueza del gas natural.

Ya no quedan beneméritos, murieron todos. Antes habían muchos que vivían en Tarija”, afirmó Muñoz que con sus 16 años ingresó a la contienda bélica.