Escucha esta nota aquí

Los temores de que la inseguridad que había mostrado en algunos partidos sea notoria en la semifinal de la Libertadores no se dieron. Ayer, Agustín Rossi, el arquero que ha estado en el ojo de la tormenta, no fue exigido y ello posibilitó que cumpla con tranquilidad su examen en el pórtico de Boca Jrs. frente a Palmeiras.

Las pocas veces que intervino lo hizo sin sobresaltos, con balones que no llevaban peligro. En el juego aéreo, donde más dudas había dejado, prácticamente no fue exigido. Gran parte de la tranquilidad del arquero se debió a una defensa bien parada y a un rival que atacó muy poco.

De esa manera, la actuación de Rossi se resume en cinco salidas rápidas. A los 5’ el portero, de 23 años, cortó un avance; a los 29 salió rápido para ganar el balón, y a los 45’ cruzó a tiempo. En el segundo tiempo controló dos balones y voló ante un remate apenas desviado. Para la vuelta de las ‘semis’, la duda en el arco se mantiene: Rossi o Lampe.