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Julia Ayala Velasco, de 27 años, tomó la noche del lunes el servicio de un mototaxi para que la trasladase desde la población de Okinawa hasta la comunidad Nueva Esperanza sin pensar que este viaje la conduciría a la muerte.

La mujer tenía como único objetivo entregar una citación a su ex pareja José Luis Franco Méndez, de 30 años, pero el padre de sus cuatro hijos, que ahora quedan en la orfandad, la esperaba armado.

El mototaxista, Ángel Suárez Soliz, que la llevó hasta ese lugar, la tuvo que abandonar ante las exigencias de José Luis. Después de haberse alejado de la vivienda 300 metros, según relata, escuchó dos disparos.

Ángel le contó al sargento Emilio Vargas que al escuchar los balazos emprendió marcha a toda velocidad para dar parte a la Policía de Warnes. Cuando los uniformados llegaron a la escena del crimen, a las 23:00 del lunes, encontraron a la mujer con dos impactos de bala, uno en la cabeza y otro en la pierna, y al hombre aún con vida, que al ser evacuado al hospital Padre Miguel Gould, de Okinawa, falleció.

La Policía no pudo realizar el levantamiento legal de los cadáveres por oposición de los vecinos y familiares, que se negaron a que se les practique la autopsia de ley. En el lugar secuestró un arma de fuego tipo salón, calibre 22, con siete proyectiles, además de siete celulares, que pertenecían a las víctimas.

Antes del mediodía de este martes una patrulla policial de Warnes se dirigió a Nueva Esperanza para proseguir con las investigaciones.