El presidente Evo Morales condenó en Milán (norte de Italia) la expulsión de inmigrantes ilegales decidida por varios países de Europa y pidió una "ciudadanía universal" para los migrantes como respuesta al fenómeno de los desplazamientos masivos.

"En Bolivia no vamos a aprobar ninguna ley para expulsar a nadie. Tampoco vamos a construir cárceles para detenerlos. Todos somos seres humanos, merecen respeto", advirtió Morales, quien se dirigió así a los asistentes de la VII conferencia Italia - América Latina que se celebra en la capital de Lombardía.

"No comparto el término inmigrante ilegal", dijo Morales al criticar la introducción en Europa de normas para expulsar a los indocumentados que llegan sobre todo de África al Viejo Continente en busca de una vida mejor o huyendo de guerras y hambrunas.

Morales inauguró el pabellón de Bolivia en la Exposición Universal que se realiza en Milán, en el que ese país presenta alimentos tales como chía, quinua real, amaranto, semillas originales de la Cordillera de los Andes, muy adaptables y ricas en minerales y nutrientes, entre las soluciones para combatir el hambre en el mundo.

Italia alberga la segunda comunidad boliviana más grande en Europa, con aproximadamente 18.000 ciudadanos, según indicó la embajada boliviana