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La compañía farmacéutica Sprout Pharmaceuticals presentó una nueva solicitud a la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA, por su sigla en inglés) para la aprobación de un fármaco, flibanserin, que estimula el impulso sexual en las mujeres premenopáusicas.

"Los hombres tienen un buen número de opciones para la disfunción sexual. Pero no tenemos una sola para la disfunción más común entre las mujeres", explicó Cindy Whitehead, consejera delegada de la estadounidense Sprout.

La FDA ha rechazado ya en dos ocasiones la petición de aprobación de flibanserin como medicamento para hacer frente al conocido como desorden hipoactivo del deseo sexual (HSDD, en inglés) con el argumento de falta de evidencia médica y pocas garantías sobre su seguridad.

En esta nueva ocasión, la compañía está ofreciendo más información sobre sus últimos tests para validar la efectividad del medicamento, y que algunos ya han bautizado como la "viagra femenina".

"Hasta ahora el paradigma de tratamiento para las mujeres con disfunción sexual ha sido esencialmente: probemos el fármaco que funciona con los hombres, veamos si funciona con las mujeres", agregó Whitehead. De acuerdo con los nuevos datos de los estudios de la compañía, con sede en Carolina del Norte, el medicamento logró aumentar el deseo en un 53% de las examinadas, redujo sus quejas un 29 % y dobló el número de relaciones satisfactorias en las 11.000 pacientes testadas.

Derechos de las mujeres
En defensa de la aprobación de este fármaco, el primero de su tipo, se han sumado grupos de defensa de los derechos de las mujeres, que señalan que la FDA ha elevado el umbral de seguridad aplicada a flibanserin respecto al que usan para fármacos similares para hombres.

En este sentido se expresó la presidenta de la Organización Nacional por las Mujeres, Terry O"Neill, al indicar que "vivimos en una cultura que ha rebajado históricamente la importancia del placer y deseo sexual de las mujeres, y temo que sea esta actitud cultural la que considere la salud sexual de los hombres como muy importante, en detrimento de la de las mujeres".

"Esa es la actitud cultural que quiero asegurarme de que la FDA, aunque sea de manera inconsciente, no haya importado a este proceso de deliberación", dijo O"Neill en una entrevista en la radio pública NPR