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¿Te ha pasado que te sientes en un círculo vicioso ante un problema y no consigues la solución? Hay que entender que no siempre podemos resolverlo todo por nosotros mismos y que es válido pedir ayuda cuando estamos ante una situación que nos sobrepasa.

Podría decirse que, desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha evolucionado a partir del ejercicio del coaching. Sócrates desarrolló su método a través del cual promovía el proceso de preguntas y respuestas para llegar al conocimiento; partía del principio de que toda persona tiene el potencial en su interior para conseguir las respuestas a sus preguntas, ya que la sabiduría reside en cada uno de nosotros. Él la bautizó como mayéutica, que en griego significa partera, para transmitir que el maestro era un ayudante para dar a luz el conocimiento. 

Con respecto al origen del término coaching, es justamente del francés que proviene la definición más metafórica: “Vehículo para transportar personas de un sitio a otro”. Eso justamente es la explicación más sencilla que pudiéramos conseguir para comprender lo que busca esta disciplina. Otras versiones señalan que coaching proviene del verbo en inglés to coach y hace referencia a la capacidad para guiar y acompañar al otro en el logro de sus metas. 

Según encuestas realizadas por la International Coach Federation, al menos un 70% de quienes contratan a un coach para sus proyectos personales ve un impacto positivo y un retorno de la inversión. Destaco como uno de mis coaches a Anthony Robbins en el cambio de mis valores y misión de vida. 

A diferencia de un amigo (que muchas veces nos muestra solidaridad automática) o de la terapia sicológica (con sus propias y respetables técnicas), el coaching requiere la disposición del individuo a comprometerse y querer cambiar su realidad. 

Es necesario creer que podemos lograrlo, crear o imaginar nuestra situación deseada para luego crecer y alcanzarlo. Si esto lo hacemos acompañados con la guía de un coach, que cuente con la debida preparación y de nuestra confianza, el éxito será nuestro. ¡Hay ocasiones en la vida que ameritan demostrar cuánto se quiere uno mismo; el coaching es una herramienta más para demostrarnos afecto!