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Karina Benítez, acompañada de su esposo, de sus tres hijos y de dos sobrinos llegó hasta las cabañas del río Piraí desde su vivienda, situada en el kilómetro 6 a La Guardia, para degustar el sonso de siete metros que prepararon los dueños de los 50 locales, actividad con la que finalizaron los cinco domingos dedicados a la culinaria cruceña con motivo de su efeméride.

Además de la entrega gratuita de las raciones de sonso, con un vaso de chicha de maíz, los visitantes pudieron participar de los juegos populares, como la tarasca, la tinaja y el palo ensebao, donde los niños recibieron regalos y dulces.

“Septiembre es el mes de las cabañas del Piraí, pero quiero recordarles a los vecinos que atendemos todo el año con majao, locro, patasca, queperí, lechón al horno y otros platos que son bien servidos”, indicó Freddy Contreras, presidente de la Asociación de Cabañas del Río Piraí.

José Luis Paniagua, vecino del barrio Antofagasta, resaltó el incentivo por las tradiciones cruceñas. “Me gustan mucho nuestras comidas, como el majao y el locro que sirven en las cabañas; así como también puedo ver a los chicos deleitándose con los juegos tradicionales”, anotó.

Escolares

Un colegio que celebró 23 años ininterrumpidos de su fiesta de tradiciones cruceñas fue el San Martín de Porres, situado en la avenida Centenario, bajo el mando de la coordinadora, la religiosa Sandra Méndez, que convirtió el establecimiento en un verdadero campo ferial y en la réplica de un parque cerrado municipal para albergar a los alumnos expositores.

“A la vez que rescatamos las tradiciones de nuestro pueblo en esta versión estamos resaltando el buen uso del agua, no solo entre los alumnos sino también con sus padres que participan de este evento que no decae”, añadió Méndez.

Montereños

Asimismo, la ciudad más poblada del norte cruceño, Montero, festejó ayer una nueva versión del Día de la Tradición, a cargo del Comité Cívico, que convocó no solo a los vecinos sino también a las autoridades e instituciones representativas, que participaron de los actos centrales en el campo ferial.

La caminata de cinco kilómetros se alivianó porque estuvo amenizada por tamboritas y bandas de música que interpretaron melodías del acervo oriental.

Al evento fue invitado el alcalde de San José de Chiquitos, Germaín Caballero, que fue acompañado de las autoridades del cabildo indígena de su pueblo.