Escucha esta nota aquí

El Parlamento de Venezuela, controlado por la oposición, definía ayer su respuesta al fallo judicial que lo dejó contra las cuerdas, al anular sus decisiones por haber incorporado a tres diputados impugnados, mientras empezaban a asomar intentos de diálogo con el gobierno.

Tras verificar el cuórum dos veces, el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, canceló la sesión de ayer y la convocó para hoy a las 10:30, cuando -según anunció- la oposición hará un "pronunciamiento" sobre la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

"No hubo cuórum, no hubo presencia ni de la bancada de la oposición ni de la bancada del gobierno. Mañana (hoy) daremos cuenta de la decisión de la Asamblea", declaró Ramos Allup, acosado por la prensa en el palacio legislativo.

Acercamiento
En lo que sería una señal de acercamiento entre la oposición y el oficialismo, Ramos Allup reveló que conversó telefónicamente en dos oportunidades con el vicepresidente, Aristóbulo Istúriz, a quien considera "un político de mucha experiencia".

"Pienso que en esa función de vicepresidente será un facilitador entre el Gobierno y la oposición, entre los poderes y sobre todo entre el poder Ejecutivo y el Legislativo", afirmó.

Mientras la oposición deci-de qué hacer, corre el tiempo para que el presidente Nicolás Maduro presente su informe al Parlamento. Algunos diputados son partidarios de evitar confrontaciones y de conquistar al electorado descontento con el chavismo