En el desarrollo del acto conmemorativo por los 80 años del cese de hostilidades de la Guerra del Chaco, el presidente Evo Morales atribuyó tal contienda a las petroleras Estándar Oil de Estados Unidos, afincada en Bolivia, y la Shell que representaba a Inglaterra y Holanda, en Paraguay, por el control del negocio de los hidrocarburos, y no a los pueblos hermanos.

"Si hacemos una profunda evaluación con seguridad no ha sido una guerra de los pueblos de Paraguay con Bolivia, la historia demuestra que el 31 de julio de 1932 entre el ejército de Paraguay y Bolivia comenzaron esa guerra pero a la cabeza y provocadas por las petroleras", señaló en un masivo acto cívico militar desarrollado en Villa Montes, en el departamento de Tarija.

En esa dirección, el Jefe de Estado afirmó que más que una guerra entre dos "países hermanos fue una guerra entre dos petroleras" en la que murieron entre 90 a 150.000 soldados bolivianos y paraguayos.

"Quienes murieron en esta guerra, no eran empresarios ni bolivianos menos extranjeros, eran pueblo, soldados de Bolivia y Paraguay, que representaban al movimiento indígena campesina en los dos países", agregó Morales.

"Las guerras fueron de las oligarquías de ambos países y transnacionales petroleras. La disputa era quién roba más el petróleo, si Inglaterra o Estados Unidos y quién gana más plata. Los pueblos no hacen guerra, la guerra la hacen las transnacionales", dijo Evo Morales.

El fin de la guerra del Chaco
El 12 de junio de 1935 se suscribió en la Argentina el protocolo que dio fin a la Guerra del Chaco y el 14 de junio al mediodía dejaron de resonar las explosiones producidas por los disparos de cañones.