El escritor chileno Pedro Lemebel, que expuso una mirada homosexual y contestataria sobre la sociedad de su país y murió este viernes en una clínica de Santiago, fue descrito como "un imprescindible para Chile" por el Gobierno.

"Fue un creador incansable", dijo en La Moneda (sede de Gobierno) la presidenta Michelle Bachelet, que definió a Lemebel como un luchador social y "un defensor de la libertad, que representó a los marginados y a los olvidados".

La mandataria reveló que hace unos días tuvo la oportunidad de despedirse del escritor y se felicitó porque en democracia se haya avanzado en algunos de los objetivos por los que Lemebel luchó.

"Es un imprescindible para Chile", dijo en tanto la ministra de Cultura, Claudia Barattini, que fue amiga personal del autor y compartió con él un programa radial hace algunos años.

"Lemebel ha cambiado la historia cultural de este país. Nos abrió un camino de libertad, rompió el doble estándar y nos obligó a reconocer un Chile complejo y diverso", dijo Barattini a los periodistas en la clínica en la que Lemebel murió a consecuencia de un cáncer de laringe, a las 2:00 (1:00 hb) de este viernes.

"Su aporte literario es enorme, pero la verdad es que vino a cambiarnos la cabeza. Pedro nos ha permitido tener una mirada piadosa y limpia sobre territorios de la condición humana que han sido maltratados y excluidos", añadió.

Nacido en un barrio pobre de Santiago como Pedro Mardones Lemebel en 1952, el ganador del Premio Iberoamericano de las Letras José Donoso en 2013 por obras como Loco Afán (1996), De Perlas y Cicatrices (1998) y Tengo miedo Torero (2001), padecía esta enfermedad desde hace varios años.

En 2012 fue sometido a una laringectomía, pero su salud no mejoró e incluso perdió el habla a causa del cáncer.

No obstante, hace pocos días y movilizado en una silla de ruedas, estuvo presente en la Noche Macuca, un homenaje a su obra que fue parte de las actividades del Festival de Teatro Santiago a Mil.

Tiempos de dictadura

Durante la dictadura de Augusto Pinochet integró junto a Francisco Casas el colectivo de arte Las Yeguas del Apocalipsis, que protagonizó osadas y crudas acciones contra el régimen, como sepultarse en cal viva, desollando sus cuerpos, para representar a los detenidos desaparecidos.

El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) afirmó en una nota de prensa que la pluma de Lemebel "representa y refleja la fuerza y vitalidad de los marginados, de los excluidos".

Él sobresalió principalmente por su estilo y apuesta literaria única, un invento propio que desde el arte se enfrentó desde siempre al clasismo, la homofobia y el desprecio a lo diferente", subrayó el Movilh.