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La ex presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner declara hoy ante el juez Claudio Bonadio en Buenos Aires, acusada por presunta ‘defraudación contra la administración pública’ durante su gestión.

El exministro de Economía y actual diputado Axel Kicillof también fue citado para ayer, pero rechazó la acusación mediante un documento.
La exmandataria fue recibida el lunes en la noche por una multitud en el Aeroparque Metropolitano en Buenos Aires, proveniente de la Patagonia, donde se encontraba desde que dejó el Gobierno el 9 de diciembre pasado.

Fernández es la última en prestar declaración indagatoria de las 12 personas citadas por el juez en la acusación por presunta "defraudación contra la administración pública" y haber perjudicado de forma deliberada al Estado al vender dólares a un precio inferior al de mercado.

La comparecencia de Fernández en los tribunales tiene un alto valor político y simbólico, porque es la primera vez que es llamada a declarar como imputada en una causa.

En otro caso, el fiscal federal Guillermo Marijuán pidió el pasado fin de semana que se investigue a Fernández, al exministro de Planificación Federal Julio de Vido, al expresidente del Banco Nación Juan Carlos Fabrega y al empresario de la construcción Carlos Wagner, al imputarlos en la causa por presunto lavado de activos en la que está preso el empresario Lázaro Báez.

Rechazó la acusación
El exministro de Economía Axel Kicillof, que fue citado para ayer a declarar, rechazó la acusación de presunta defraudación a la administración pública en un escrito presentado ante el juez de la causa.
"La acusación es tan absurda que no sé por dónde empezar la explicación. Cada vez que interviene el Banco Central lo hace con fines regulatorios", advirtió Kicillof en un extracto del documento presentado ante el juez Claudio Bonadio y que leyó ante la prensa a la salida de los tribunales federales de Buenos Aires.

El exministro que goza de fueros por ser diputado estuvo unos 50 minutos dentro de los tribunales, adonde llegó acompañado por otros legisladores del kirchnerista Frente para la Victoria y donde lo respaldaron decenas de simpatizantes y la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini.

La causa de Bonadio, a quien Fernández había intentado destituir, se abrió a fines del año pasado por una denuncia de dos dirigentes de Cambiemos, la alianza de centroderecha liderada por el presidente Mauricio Macri, quien asumió el 10 de diciembre