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Dos horas se tarda en recorrer los 105 kilómetros que separan Santa Cruz de la Sierra de Buenavista, la capital de la provincia Ichilo (norte), un pueblo que enamora por todo lo que tiene y brinda.

Una tenue llovizna da la bienvenida a los visitantes, porque en esta época, las lluvias por la zona no se hacen esperar.

El calor es apaciguado por el ‘surcito’, pero aconsejan los lugareños, es bueno llevar una chompa delgada por si las temperaturas bajan.

La fundación del lugar data del 26 de noviembre de 1694, llevando el nombre de Misión Jesuítica de los Santos Desposorios de José y María, siendo la primera misión de Moxos, y el pueblo más antiguo del norte cruceño.

Pero este 26 de febrero, Buenavista celebra los 292 años de su traslado donde actualmente se encuentra y, tal motivo, es que hoy se da a conocer los 10 lugares imperdibles de este rincón del cielo.

Lo religioso
Cualquiera de los buenavisteños o los visitantes que llegan allí, el primer lugar que recomiendan o visitan es la Iglesia de los Santos Desposorios, ubicada en la plaza de armas, y que si bien no es la original que se construyó en la época de las misiones, conservan en su museo reliquias religiosas, además de tres campanas de más de 250 años que fueron obsequiadas, una de ellas, por la reina Isabel de Portugal.

El padre Vicente McKay explica que entre las piezas que se exhiben están las partes de los horcones de la iglesia original que se derrumbó por falta de mantenimiento en el siglo pasado.

El tercer lugar interesante son las cuatro casas en cada esquina de la plaza y que hoy son de propiedad privada. Dan la luz de cómo fue construido este lugar.

Antes de la Iglesia, los jesuitas construyeron en las cuatro esquinas pequeñas capillas con campanarios para llamar la atención de los aborígenes.

Hoy, estos campanarios ya no existen, pero se encuentran las casas que han mantenido su arquitectura, debido a una ordenanza municipal que prohíbe que en el centro se modifique la estructura de estas casonas.

100% naturaleza
El Parque Nacional Amboró es el primer sitio que los aventureros eligen cuando llegan aquí.

Desde cabalgatas, caminatas, exploraciones hasta dormir en el lugar, las propuestas de tiempo y precio son interesantes (ver recuadro).

Para los que buscan refrescarse en esta época del año, el río Surutú, ubicado a tres kilómetros de Buenavista, es uno de los lugares más visitados por los norteños, pues el agua llega máximo hasta las rodillas. “Estamos acomodando más el lugar, hemos puesto baños públicos, basureros y haremos un balneario”, informa el responsable de turismo, Edilberto Cary.

Para este año se tiene planificada la apertura del área protegida municipal Curichi Cuajo, que está a un kilómetro y medio del pueblo y donde el visitante podrá observar la flora y fauna desde los miradores que se están construyendo. Tajibos, palmeras, vainillares, orquídeas y plantas acuáticas conforman este humedal, que eshabitado por garzas, tordos curicheros, peces, lagartos, lobitos de río, entre otras especies.
La laguna Madrejón, igualmente a poco más de tres kilómetros, es otro referente importante en un city tour que ofrecen las operadoras de servicios como Amboró Tours.

La especialidad del pueblo
La Arboleda es una comunidad que está a unos dos kilómetros del ingreso principal a Buenavista. Allí se puede disfrutar de las delicias culinarias como el locro, majao de pato, de charque, queperí, además de carne de monte como el jochi y tatú.

Humberto Áñez, de la cabaña La Tapera, fue el primero en llegar a la zona hace más de 20 años. Cuenta que abren desde las 06:00 hasta las 22:00. Hay siete cabañas en todo el trayecto.

En el pueblo también hay restaurantes como La Cunumicita, El Bagual o El Bibosi, además la noche buenavisteña es amenizada por el Irish Pub, todos ubicados en la plaza principal.

Un almuerzo completo cuesta desde Bs 25 y los platos extras desde Bs 35 hasta Bs 55.

Tours privados
La quesería Suiza, la hacienda Santa María La Antigua y la hacienda El Cafetal, todas inversiones privadas, realizan visitas donde se puede apreciar la fabricación de quesos, degustación, arreo de ganado, pesque y pague, y recorrido por el cafetal, respectivamente.

Los precios varían de acuerdo con la cantidad de visitantes.

Esto y muchas cosas más es lo que ofrece Buenavista, que de seguro el que la visite quedará enamorado y con ganas de volver o hasta de vivir allí. Un pueblo de gente noble, trabajadora y amable que da la bienvenida a los visitantes con humildad, respeto y colaboración