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Tenía planeado salir el miércoles de la semana pasada, así se lo hizo saber a su hermano menor cuando partió de su casa y, junto a un grupo de amigos, decidió internarse en una de las bocaminas del cerro Posokoni, en la localidad minera de Huanuni, Oruro.

Pero el deseo de Emanuel Castro Policario, un adolescente de 14 años, no se pudo cumplir y quedó perdido en medio de los recovecos de las vetas que los mineros hacen en busca de minerales, mientras que el grupo de amigos que ingresó con él solo se percató de su ausencia el día en el que la Policía del pueblo imprimió una fotografía con los datos del muchacho, indicando que había sido declarado como desaparecido. 

Lo que vino después fue el despertar de la solidaridad de la comunidad minera, que una vez supo lo que había pasado, comenzaron a buscar a Emanuel, que fue encontrado ayer por la madrugada en una zona denominada Ducan, por el jilacata y su esposa.

“El jilacata de la zona encontró, junto a su mujer, al muchacho que estaba en un paraje en la recta de la bocamina de Ducan”, explicaron los mineros que acompañaron las horas de búsqueda. La autoridad indígena, al encontrar a Emanuel, le dejó su poncho y la lámpara con la que había ingresado, para luego salir al exterior y permitir el ingreso de los bomberos rescatistas que lo socorrieron y lo estabilizaron en el centro médico del pueblo.

El comandante departamental de la Policía de Oruro, Rommer Raña, celebró que el adolescente haya sido encontrado con vida y detalló que tenía un avanzado estado de desnutrición. Sin embargo, la autoridad reflexionó sobre las razones que motivaron el ingreso de Emanuel a la bocamina.

“Esos no son lugares para hacer tareas, ni para divertirse. Los padres tienen que tener mayor control de sus hijos y evitar que se repitan estas situaciones”, comentó Raña.

Sin luz y con poca comida

El padre de Emanuel contó que su hijo se había preparado para ir a la mina, ya que refirió que había ingresado a trabajar, aunque en Huanuni todos saben que estos menores se meten en busca de minerales y se convierten en los temidos ‘jukus’ (término con el que se conoce a los ladrones de minerales) que medran las producciones mineras.

“Mi hijo pudo resistir los nueve días dentro de la mina por que tenía una bolsa de comida y refresco hervido en una botella de dos litros”, contó el papá de Emanuel, Ángel Castro Aratia, que agradeció a la población de Cataricagua y de Huanuni las operaciones de búsqueda que realizaron para dar con su hijo.

“Dios siempre escucha, todos estos días estuve orando y le decía: ‘Señor, tú me conoces y yo tengo mucha fe’... Dios me escuchó y gracias a él mi hijo está sano y vivo”, afirmó el padre de Emanuel, que está internado en el hospital Obrero de Oruro.

El adolescente tuvo que beber agua de copajira para sobrevivir, pese a que este líquido es corrosivo y altamente tóxico, razón por la cual a Emanuel se le realizó un leve lavado de estómago para evitar posibles nuevas complicaciones.

Desde Posokoni

Las reacciones
Tanto en Huanuni como en Cataricagua calificaron como un milagro el hallazgo con vida del muchacho, ya que son pocas las personas que se pierden en una mina y sobreviven.

Búsqueda conjunta
La Policía trabajó de forma coordinada con los mineros, para encontrar y rescatar a Emanuel. Participaron 60 personas.

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